JUNTO a la dieta, ejercicio y actitud mental, el descanso sistemático es un requisito para que el ser humano sea productivo en todas las esferas.
Los adultos normales requieren de 7 a 8 horas diarias de sueño, pero muchos no las obtienen.
El costo del insomnio o dificultad para conciliar el sueño puede ser muy elevado para personas y empresas: según la revista norteamericana Sleep (www.journalsleep.com, edición del 1 de febrero), los insomnes pierden un promedio de 6 días laborales por año, comparado con 2.4 días para los no insomnes.
Ello cuesta a las empresas un promedio de $3, 025 por empleado por año.
Pero además de la pérdida de días de trabajo, el insomnio afecta negativamente al sistema inmunológico y al estado emotivo de las personas, causando mal humor, depresión, falta de concentración y otros problemas que merman la productividad personal. También puede causar accidentes automovilísticos y otros.
¿A cuánto ascendería la inversión para afrontar el problema? En buena medida depende de la causa.
Además de la edad, los adultos mayores concilian el sueño con más dificultad, el insomnio puede originarse en hábitos personales, como son las siestas, la irregularidad del horario de descanso, y la tensión nerviosa y la dieta; en condiciones habitacionales y ambientales, esto incluye perturbaciones como ruidos, insectos, temperatura, luces, tipo de cama y otros; en factores fisiológicos individuales.
Los hábitos personales son, a veces, los más fáciles de cambiar. Acorte o elimine la "siesta" y establezca un horario estricto de sueño.
Haga ejercicio regularmente.
Adopte la meditación y evite situaciones, libros y películas que lo alteren. Tome una dieta balanceada, y elimine las sustancias como el café, la Coca Cola y bebidas similares, el alcohol, el cigarrillo, las anfetaminas y sustancias afines.
Los ruidos pueden afrontarse con algodones embadurnados con vaselina y un abanico; las luces con cortinas o pañuelos cubre-ojos; los insectos con un mosquitero.
Y en lugar de compartir una cama con su cónyuge lo cual es a menudo una causa de perturbación del sueño, quizás necesitará dos camas gemelas. En casos extremos, el afectado debe considerar mudarse a un nuevo vecindario.
Entre los principales obstáculos fisiológicos al sueño están la rinitis crónica, la apnea, regurgitaciones y malformaciones en las vías respiratorias.
Estas causan dificultades respiratorias que se manifiestan como "ronquidos" e interrupciones del sueño.
En casos extremos, puede inducir paros cardíacos y derrames cerebrales. Algunas personas ni siquiera están concientes del problema, y un paso inicial podría ser solicitar un diagnóstico localmente en la Clínica del Sueño (teléfono 261-4250).
Los tratamientos incluyen aparatos, como son las mascarillas tipo CPAP, camas reclinables, sustancias naturales, ejercicios respiratorios, e intervenciones quirúrgicas.
(*) Roberto N. Méndez es profesor de economía en la Universidad de Panamá y socio de Consultores del Istmo (consultoresdelistmo@lycos.com).