El índice de precios de consumo (IPC) de Estados Unidos se mantuvo sin cambios en diciembre y cerró el año con una inflación del 1.7%, informó ayer el Departamento de Trabajo.
La inflación subyacente, que excluye los precios de alimentos y energía, fue del 0.1% en diciembre, y del 1.9% en el año.
En diciembre, los precios de los alimentos subieron un 0.2% y en todo el año aumentaron un 1.8%, según el informe del Gobierno.
Por su parte, los precios que los consumidores pagaron por la energía bajaron en diciembre un 1.2% y en todo el año aumentaron apenas 0.5%.
Los datos confirman que la Reserva Federal tiene espacio para continuar con sus políticas monetarias que incluyen una tasa de interés de referencia por debajo del 0.25% desde diciembre de 2008, y que ha prometido que mantendrá hasta 2015.
Los precios que los consumidores en EE.UU. pagaron en 2012 por la vivienda subieron 2.2%, y los pagados por los servicios médicos aumentaron un 3.7%, según el informe del Gobierno.