El ministro iraquí de Petróleo, Amer Rachid, afirmó ayer, que su país no reanudará sus exportaciones de crudo hasta que la ONU renueve, por seis meses, el programa "petróleo por alimentos".
Irak, que anunció el cese de sus exportaciones de crudo a partir de hoy, "no reanudará las exportaciones hasta que el programa "petróleo por alimentos" sea renovado por seis meses", declaró el ministro durante una conferencia de prensa en Bagdad.
Añadió que esa renovación no debería "estar vinculada al proyecto británico-estadounidense" de revisión de las sanciones impuestas por la ONU a Irak desde que invadió Kuwait en 1990.
Rachid precisó que Irak respetará los contratos firmados que prevén la entrega de petróleo en junio y setiembre venideros, "después de la reanudación de sus exportaciones".
Según la ONU, unos 300 millones de barriles deben ser todavía despachados por Bagdad en virtud de contratos pasados, es decir el equivalente a más de tres meses de exportación.
El ministro iraquí de Petróleo anunció por otra parte que no asistirá a la próxima reunión de la OPEP en Viena, el martes, en la cual se examinará la situación del mercado petrolero mundial.
Según el semanario Al Ittihad, el secretario de Estado iraquí de petróleo, Hammud Mussa, representará a Irak en Viena.
Irak, anunció oficialmente el sábado la suspensión de sus exportaciones de petróleo a partir de hoy, por la mañana hacia el puerto turco de Ceyhan y desde el terminal Mina al Baker, en el Golfo.
Bagdad pretende así protestar contra la decisión adoptada por el Consejo de Seguridad de la ONU de renovar el programa "petróleo por alimentos" cada mes, frente a los seis habituales, con el fin de permitir a los cinco miembros permanentes del Consejo proseguir las difíciles negociaciones sobre el proyecto de revisión de las sanciones, presentado por Washington y Londres.
Irak exporta anualmente unos 2,2 millones de barriles por día en el marco de un programa humanitario, que flexibilizó el embargo impuesto por la ONU después de la Guerra del Golfo en 1990.
Aproximadamente un millón de barriles son exportados a través de un oleoducto que desemboca en el puerto turco de Ceyhan, sobre el Mediterráneo, y el resto por el terminal de Mina al-Baker, sobre el Golfo Pérsico.
Segun diplomáticos en Bagdad, Irak podría asumir el cese de sus exportaciones de petróleo durante meses -efectuadas bajo control internacional-, gracias a fondos acumulados en una cuenta controlada por la ONU e importantes reservas de víveres.
El Consejo de Seguridad de la ONU votó el viernes una resolución que prolonga el programa humanitario "petróleo a cambio de alimentos", que expiró ayer, por sólo un mes, hasta el 3 de julio, en lugar de los seis meses habituales.
Ese plazo debía permitir a los cinco miembros permanentes (China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Rusia) continuar difíciles negociaciones sobre un proyecto estadounidense y británico de revisión de las sanciones.
Dicho proyecto, que ya fue rechazado por Irak, está destinado a mejorar el flujo de bienes hacia ese país, exceptuando armas y equipos de uso militar, y a reforzar la lucha contra el contrabando de petróleo.