El Grupo Iridium para Centroamérica y México aseguró ayer que no enfrenta ningún problema de tipo económico, dado que opera en forma totalmente independiente de la Corporación Iridium, que tiene su sede en Estados Unidos, la cual recientemente se acogió al capitulo 11 de la Ley de bancarrota norteamericana, para tener un respiro de sus acreedores, a los que les adeuda cerca de 3 mil millones de dólares.
De acuerdo a Armando Valle, director general del Gupo Irirdium para Centroamérica y México, que tiene su sede en la norteña ciudad de Monterrey, ésta es una inversión de 20 millones de dólares efectuada por empresarios independientes, quienes pagaron una suma de dinero para utilizar el nombre y comercializar los servicios satelitales de la Corporación Iridium.
Valle explicó que desde el punto de vista financiero las dos empresas son totalmente independientes y en estos momentos el Grupo Iridium para Centroamérica y México se encuentra en plena capacidad de prestar el servicio de telecomunicaciones en la región, ya que la constelación de 66 satélites de Iridium sigue en el espacio y es totalmente operacional.
Sostuvo que a pesar de lo que se podría pensar, actualmente "la señal se encuentra más clara que nunca, alcanzando un 95% de nitidez" y en México, donde el servicio se inició hace algunas semanas, el mercado se ha empezado a penetrar de una manera muy importante.
Sin embargo, destacó que la confusión que ha surgido con los problemas económicos que enfrenta la Corporación Iridium en Estados Unidos ha impactado de forma negativa la parte comercial de la empresa latinoamericana.
Destacó que la declaración de bancarrota de la Corporación Iridium no debe alarmar a los actuales y posibles usuarios, debido a que es una situación que han sufrido consorcios como Chrysler y Continental Air Lines, quienes han salido adelante y hoy por hoy son exitosas empresas.
Valle espera que la Corporación Iridium tendrá los mismos resultados, sobre todo porque los satélites y el servicio sigue funcionando, independientemente de las dificultades financieras.
Además, sostuvo que ahora los precios son más competitivos, ya que a partir del mes de julio el teléfono satelital pasó de 3,000 dólares a 1,100 dólares, mientras que el beeper bajó de 699 a 370 dólares, mientras que la combinación de ambos aparatos que antes costaba 3,699 dólares ahora se comercializa en 1,400 dólares.
Asimismo, recalcó que el costo de los minutos también han sido reducidos a la mitad y en el caso de los beepers la cuota mensual cayó de 100 dólares a unos 65 dólares.
El ejecutivo precisó que en un plazo de un año el objetivo en Panamá será alcanzar una cuota de 200 clientes entre teléfonos y beepers (actualmente cuentan con 65) e incluyendo México y Centroamérica la cifra podría alcanzar los 7,500 suscriptores en telefonía y unos 3,000 en el servicio de beepers.
Agregó que próximamente iniciarán una nueva y explosiva campaña publicitaria, donde se tratará de despejar todas las dudas que tiene la población y se volverá a plantear las ventajas de la telefonía inalámbrica por satélite.
Según Valle, la empresa ha dividido sus operaciones en un mercado vertical, que abarca casi el 80% de los clientes, el cual esta dirigido a aquellas personas "que tienen que estar donde esta la acción", como ganaderos, constructores, agentes de policía, ingenieros en minas y periodistas.
Igualmente, dijo, el servicio se dirige a un mercado horizontal, donde se ubican los viajeros frecuentes que desean estar en comunicación constante con sus oficinas o residencias.