El pionero de la telefonía móvil e inversionista estadounidense Craig McCaw ha desistido de intentar adquirir Iridium, la compañía que buscaba crear un sistema telefónico global por satélite y actualmente en bancarrota.
En un comunicado de prensa, el grupo privado de inversiones que dirige McCaw, Eagle River Investments, explicó que ha decidido abandonar este proyecto y concentrarse en invertir directamente en servicios por satélite con gran capacidad de procesar datos.
La decisión representa un duro golpe para Iridium, actualmente administrado por la autoridad judicial y que necesita desesperadamente de dinero fresco para poder salvar su ambicioso proyecto de servicio telefónico por satélite en el que invirtió cerca de 5.000 millones de dólares en la última década.
La empresa reaccionó con un anuncio en el que reitera que está dispuesta a vender sus activos por separado, incluida la docena de microsatélites que colocó en órbita para permitir la realización de llamadas telefónicas desde cualquier lugar de la tierra.
Hace un mes, McCaw se mostró dispuesto a salir al rescate de Iridium y facilitar un paquete financiero de 74,6 millones de dólares, incluidos 5 millones de emergencia.
La otra posible solución sería un cambio de actitud de Motorola, socio del proyecto desde el principio pero que desde hace casi un año anunció que no concedería más fondos a Iridium y concluiría un acuerdo operativo de servicios el próximo lunes, día 6 de marzo.
Los analistas coinciden en que es muy poco probable que Motorola modifique su postura lo que implica, según muchos, que esta compañía y su sueño de telefonía por satélite flizarán como uno de los mayores fracasos empresariales de la época moderna.