eNTREGA ESPECIAL PARA CALLE 50
De la patria nueva, después de tres años de mentiras y promesas incumplidas, nada debe sorprendernos. Sin embargo, no deja de impresionar la desfachatez de sus más conspicuos representantes.
Ejemplo rampante es la última “hazaña financiera”, del titular de Economía y Finanzas, con la bendición de su jefe, desde luego, y publicitada con bombos y platillos, de presentar un proyecto de ley, titulado de “responsabilidad fiscal”, para fijar un techo al déficit presupuestario. Una de dos: O el señor Alexander tiene corta memoria o muy poco respeto por sus conciudadanos.
A cuenta de qué viene ufanarse de haber presentado un proyecto para limitar el déficit fiscal, cuando una de las primerísimas acciones del gobierno martincista fue, precisamente, desconocer la ley, entonces vigente, que fijaba el tope del déficit fiscal en el 2% del Producto Interno Bruto.
Esa ley, es bueno aclararlo, no la produjo el gobierno de la señora Moscoso sino el gobierno PRD, presidido por Pérez Balladares.
Y la justificación, pueril y chabacana, utilizada por la recién inaugurada “patria nueva” fue que era absolutamente necesario saltarse el techo del 2%”, para “reordenar la finanzas públicas”.
El resultado de esa fechoría financiera fue darle carta blanca al gobierno martincista, del que ha sido parte, desde su inicio el actual titular del MEF, entonces con grado de viceministro de finanzas, para contratar, como en efecto lo ha hecho, préstamos y financiamientos, de toda índole y naturaleza, con el resultado, desastroso, de que nuestra Deuda Pública, en términos absolutos, en los tres últimos años, ha crecido exponencialmente.
Más de tres mil millones ha agregado, irresponsablemente, el gobierno de turno a la deuda que existía el 1 de septiembre de 2004.
Recordaba y lo repito, que la Ley de Responsabilidad Fiscal, que no fue derogada sino ignorada y todavía sigue vigente, de allí lo absurdo del proyecto, no la inventó el gobierno Moscoso sino que la heredó del gobierno precedente del PRD. Y si a hacer memoria vamos, es bueno recordar que el propósito fue “atar financieramente, de pies y manos” al gobierno subsiguiente.
Quienes quieran refrescar la memoria, por supuesto, no incluyo al señor Alexander, recordarán que durante la campaña electoral, Torrijos, aupado por sus adláteres casi quedó afónico acusando a la señora Moscoso de haber violado la Ley de Responsabilidad Fiscal. E, igualmente se desgañitó calificando los tibios cambios tributarios implementados por su administración de “reforma fiscal saca plata”. Por ser responsable, directa y principalmente, tanto en la violación, ejecutada con premeditación, alevosía y nocturnidad de la Ley de Responsabilidad Fiscal, impuesta al gobierno anterior, como de la salvaje reforma tributaria que nos impuso “la patria nueva”, el ministro de Economía y Finanzas, si algo merece, es el repudio general y no exaltaciones.
Por eso, no comparto que se le haya señalada como “personaje de la semana”, en la edición previa de este suplemento.