Japón propuso en la reunión de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT), que comenzó ayer en París, que se prohíba la pesca de atún rojo a aquellos países que se excedan en sus capturas.
El objetivo del Gobierno de Japón, el mayor consumidor de atún rojo del mundo, sería evitar la sobreexplotación de esta preciada especie, informa el diario Nikkei en su edición digital.
En su reunión, de diez días, la ICCAT establecerá las cuotas de pesca para los próximos dos años y negociará si es necesario reducir los niveles actuales de capturas para recuperar los caladeros de atún rojo o si basta con mantener las 13,500 toneladas anuales permitidas en la actualidad.
El organismo analizará además informes relativos a los países bajo sospecha de excederse en la pesca de esta especie, elaborados con datos facilitados por patrulleras de vigilancia y por observadores en los propios pesqueros.
En este sentido, Japón sugerirá que aquellos países con controles de pesca laxos presenten planes de mejora y que, en caso de que se sigan excediendo en sus capturas, se les prohíba pescar esta especie al año siguiente, precisó el Nikkei.