La economía japonesa se dirige hacia una ``leve recesión'' que podría empeorar si las exportaciones del país se reducen en caso de que Estados Unidos tenga un retroceso económico mayor de lo previsto, dijo Morgan Stanley.
``Es hora de amarrarse el cinturón'', dijo Takehiro Sato, economista jefe del banco de inversiones en Japón, en un informe emitido ayer. Sato bajó la previsión del crecimiento económico de Japón en el año próximo, diciendo que una política gubernamental "errante'' ha perjudicado a los consumidores y el sector de la construcción en el país, y que los problemas crediticios debidos a la crisis de las hipotecas de alto riesgo sofocarán la demanda extranjera.
La segunda mayor economía del mundo se está tornando más dependiente de los mercados extranjeros precisamente cuando el crecimiento mundial parece estar a punto de moderarse. Las medidas destinadas a proteger a los dueños de viviendas de las estafas de ciertas constructoras y a los prestatarios de los prestamistas predadores han perjudicado.