Para alcanzar un Tratado de Libre Comercio (TLC), con Estados Unidos, Panamá tendrá que jugar con inteligencia sus fichas en el tablero de ajedrez.
Para el experto en materia comercial, Alejandro Ferrer, las negociaciones de un TLC con EU van a ser mucho más delicadas y profundas, que lo que fue el proceso de adhesión de Panamá a la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Explicó que la adhesión a la OMC de alguna manera, es un acuerdo de comercio regulado mientras que el TLC implica una amplia liberalización comercial para facilitar no solamente el intercambio libre de bienes y servicios, sino la regulación de otras áreas como inversiones, propiedad intelectual y compras del Estado, entre otras.
"El reto de esta negociación no es para nada una empresa fácil, pero sí es posible con la planificación, análisis y estrategias adecuadas y con la participación de todos los sectores nacionales" recalcó.
Ferrer destacó que este tratado impactará entre otras cosas, el ambiente legal, comercial, laboral, fiscal del país y a los sectores público y privado y traerá profundas reformas estructurales.
En su momento las autoridades de comercio panameñas informaron su determinación de negociar un TLC con EU, utilizando el modelo chileno, que le ofrece un panorama claro sobre el sector agrícola.
Con el TLC de Chile, se podía tener una flexibilidad, porque se podía lidiar con los compromisos financieros y el renglón agrícola que es muy importante para el país, debido a la política de gradualidad que lleva a cabo el gobierno.
Ferrer acotó que la negociación de acceso a mercado de productos agrícolas, será sin lugar a dudas una de las áreas más difíciles de negociación.
Para Ferrer es importante que exista una clara determinación política, de no dejar a ningún sector abandonado a su suerte, mucho menos a aquellos que no tienen la capacidad económica o financiera para realizar los cambios estructurales y hacer la inversión tecnológica necesaria. "Es una responsabilidad del Estado ayudar a esos sectores".
"Evidentemente hay herramientas comerciales para proteger a los productores de importaciones masivas que destruyan o amenacen con destruir a una industria o rubro en particular, esto es, medidas de salvaguardas y hay además herramientas para proteger a nuestros productores de importaciones subsidiadas o con precios de dumping".
De acuerdo con Ferrer, hay que revisar si las mismas son efectivas porque de nada vale que se encuentren plasmadas en la Ley si a la hora de aplicarlas son totalmente inefectivas. Inclusive puede ser necesaria una reforma legal en tal sentido.
Además, esas herramientas comerciales deben ir acompañadas de programas de ajuste en materia de producción, competitividad, tecnología, infraestructuras, y de inteligencia de mercado, y laborales, para que sean exitosas.
Las autoridades en Comercio Exterior, indican que el sector productivo del país no tiene que preocuparse por el TLC con EU, ya que es importante que exista una preparación porque el país norteño es un socio comercial que cuenta con una maquinaria productiva.