El presidente George W. Bush designó ayer al empresario John W. Snow como secretario del Tesoro en reemplazo de Paul O’Neill, para dirigir un equipo económico adecuado a la campaña reeleccionista del presidente.
La designación de Snow, quien preside actualmente el conglomerado de transportes CSX Corp., debe ser confirmada por el Senado.
John Snow se ha destacado como dirigente de empresa, especialista en política económica y funcionario público’’, dijo Bush. Será un excelente miembro de mi gabinete’’.
Snow, de 63 años, funcionario durante el gobierno de Gerald Ford y donante de miles de dólares a las campañas republicanas, tendrá una función crucial en la promoción de un paquete de medidas económicas que la Casa Blanca anunciará próximamente, dijo Bush.
“En su versátil y productiva carrera, John Snow ha mostrado cualidades constantes de previsión, integridad y espíritu de servicio público’’, afirmó Bush. Ha encabezado una de las mayores empresas ferroviarias de nuestra nación con talento y éxito’’.
Snow reconoció la labor de Bush para guiar la economía a través de una de las recesiones más cortas y menos profundas’’. Sin embargo, comparto firmemente su punto de vista de que no podemos quedar satisfechos hasta que todos cada persona que está desempleada y busca un empleo tenga una oportunidad de trabajar’’, señaló Snow.
El nombramiento surgió apenas tres días después de la dimisión de O’Neill y del asesor económico de la Casa Blanca, Larry Lindsey, como parte de una reestructuración que busca mitigar los efectos políticos de las tribulaciones en la economía.
Harvey Pitt, criticado por no brindar a Bush protección política ante los escándalos empresarios de este año, renunció el día de las elecciones a la presidencia de la Comisión de Bolsa y Valores.
El presidente está por nombrar a los sucesores de Lindsey y Pitt, dijeron algunos asesores. Un periodista le preguntó a Lindsey, quien presenció el anuncio de los nombramientos, si tenía algún proyecto en mente. Voy a Disney World’’, respondió.
O’Neill, disgustado por su abrupta remoción, no asistió a la ceremonia.
Según los demócratas, la reestructuración evidenciaba que las políticas económicas de Bush para reducir los impuestos habían dañado la economía.
Lo que nos preocupa no son los nombres, sino el plan’’, explicó el titular de la bancada demócrata en el Senado, Tom Daschle. No era necesariamente la gente que él nombró en los últimos dos años, es el plan’’.
Advirtió que no funciona la política de otorgar beneficios fiscales para impulsar la economía en general.
John Snow nuevo secretario del Tesoro
Ha mostrado cualidades constantes de previsión, integridad y espíritu de servicio público como empresario.