Las cifras
- 282 casas de empeño están registradas en el Ministerio de Comercio e Industrias.
- 25 millones de dólares al año, reciben las casas de empeño en artículos prendarios.
- 9 por ciento aumento el precio del oro en la última semana en los mercados internacionales.
La baja que ha experimentado el precio del oro desde el mes de octubre pasado y que alcanzó los mínimos históricos de hace diez años tiene repercusiones para el comercio de esta materia prima en el mercado local, lo que hace que la noticia sea buena para algunos, pero a otros les cause preocupación.
Desde que el precio de esta apreciada materia prima empezó con su tendencia alcista, la mayoría de los panameños empezaron a cambiar su preferencia de lucir prendas de oro, optando por las de plata y otros metales como el acero.
Esta tendencia de consumo repercutió en el negocio de joyerías y de casas de empeño, que vieron bajar sus ventas. La venta de prendas de oro se redujo hasta casi un 95%.
Ahora que se perfile que el precio del oro continuará bajando, algunos conocedores del mercado expresaron que la situación ocasionará que los clientes vuelvan a comprar prendas de oro.
Eduardo Véliz, expresidente de la Asociación de Casas de Empeño de Panamá, celebró la tendencia bajista que presenta el precio del oro.
“Estoy contento porque al bajar el precio del oro, facilita que las personas puedan comprar más artículos de oro”, dijo Véliz.
En Panamá la costumbre era que las personas compraban prendas de oro como una forma de ahorrar y cuando necesitaban efectivo las empeñaban.
Pero con el aumento del precio del metal las personas empezaron a vender las joyas en vez de empeñarlas, lo que resultó negativo para el negocio de las casas de empeño, llegando incluso a registrarse más de 56 cancelaciones de licencias para operar este tipo de negocio en los últimos años. Darisel Carvajal, quien tiene una pequeña joyería y su esposo que se dedica al negocio de empeños, señaló que también hay que ver que con la baja de precio estos negocios pierden valor en su mercancía, ya que compraron a un precio que luego no se refleja al momento de la comercialización, lo que afecta la utilidad.