Kenneth Lay, fundador y ex presidente de Enron acusado por fraude y falso testimonio, fue el artífice del ascenso de Enron al primer lugar del sector de corretaje de energía gracias a una estrecha red de relaciones, pero asegura que ignoraba lo que se tramaba en su empresa.
Hijo de un pastor protestante en Tyrone (Missouri), Kenneth Lay, que tiene 62 años, es frecuentemente descrito como un hombre carismático, dotado de un fabuloso sentido para los contactos.
Con un enfoque agresivo y que favorecía la creatividad, Lay llevó a Enron a convertirse en el primer corredor de energía del mundo.