El candidato de EE.UU. a la presidencia del Banco Mundial (BM), Jim Yong Kim, considera que si es elegido puede ser un “puente” entre los países ricos y los emergentes, que reclaman más voz y más voto en los organismos internacionales, según una entrevista publicada.
Kim, nacido en Corea del Sur en 1959, emigró con sus padres a Estados Unidos cuando tenía cinco años de edad y ha trabajado en países en desarrollo como México y Perú, así como en África.
“Mi trayectoria puede ser un puente entre Estados Unidos, Europa, (los) emergentes y los países en desarrollo en África”, manifestó Kim, médico de profesión, en una entrevista que publica el diario Folha de São Paulo.
Kim, que se reunió en Brasilia con el ministro de Hacienda, Guido Mantega, en busca de apoyo para su aspiración, visitó previamente China y la India.