El presidente argentino Néstor Kirchner pidió ayer ayuda a los ciudadanos para ganarle una batalla a los grupos económicos y las corporaciones que presionan para que se apliquen políticas en su beneficio.
"Si de allá aprietan, ustedes me van a ayudar para que les torzamos las manos y la justicia vuelva a nuestra querida patria", dijo Kirchner, en un inflamado discurso pronunciado ante obreros de una fábrica textil de la localidad de Florencio Varela, en la periferia sur de Buenos Aires.
El jefe de Estado dijo, mientras señalaba a la gente, que "hay que hacerle entender a las corporaciones, a algunos economistas, que ya no es posible como ellos sueñan hacer una Argentina para ellos solos, porque están estos rostros que quieren ser parte activa de la Argentina".
Kirchner no identificó a los grupos económicos a los que se refiere, pero el país está embarcado en una dura renegociación de su pesada deuda pública con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y acreedores privados, en tanto recibe presiones de empresas extranjeras para que se aumenten las tarifas de los servicios privatizados.