La compañía de productos fotográficos Kodak albergó durante 30 años un reactor nuclear del tamaño de un refrigerador en su sede central de Rochester, en el estado de Nueva York, que utilizó para experimentar con técnicas de revelado y sustancias químicas sin que lo supieran las autoridades locales.
El reactor se hallaba en una cámara subterránea, bajo uno de los edificios de Kodak, y albergaba más de un kilo de uranio altamente enriquecido, material que se usa para elaborar armas nucleares y que fue retirado en contenedores de máxima seguridad en 2007, informó ayer el periódico local Democrat and Chronicle. La existencia del reactor nuclear aparecía consignada en varios documentos federales, pero no se especificaba su localización exacta, por lo que ni las autoridades tuvieron nunca noticia del reactor.