Cada vez que entraba al área la defensa de Santa Ana temblaba. Se estremecía. No sabían como detener a la artillera de la Costa Atlántica.
Aguilar no sólo metió dos goles, sino que siempre llevó peligro sobre el arco contrario. "Este triunfo se lo dedico a Dios y a todas mis compañeras que hicieron lo posible para ganar", comentó Stefanie.