El 2009 no se vislumbra muy halagador para el otorgamiento de crédito, producto de algunos factores como el encarecimiento del crédito, el endurecimiento de políticas crediticias, el nivel de endeudamiento de los panameños y la eventual desaceleración de la economía.
El otorgamiento de préstamos de consumos sufre algunas variaciones, en donde el norte no es precisamente el aumento de la cartera de clientes, sino conservar la calidad del mismo bajo un perfil que llene todos los requisitos y que brinde confianza a la institución crediticia.
Frente al panorama mundial, la Superindentencia de Bancos recomendó se exigiera una ponderación de riesgo más alta, con respecto a los acuerdos de capitalización que plantean requerimientos de capital para préstamos de consumo a más de 5 años.
En el 2007 el plazo en el otorgamiento de préstamos para la compra de autos se extendía hasta 7 años y los abonos oscilaban entre un 10% y un 15%, sin embargo, actualmente los períodos han disminuido a 3 y 4 años y los abonos se incrementaron entre un 20% y un 30%. “más conservadores y más prudentes”.
Algunos banqueros consultados sostienen que las medidas de controles son producto de las revisiones normales en las políticas de crédito, no obstante, es evidente que las regulaciones van más allá de simples análisis de mercado.
Por la salud del sistema, los panameños nos enfrentamos a una unificación en los criterios del sector, donde el denominador común es tasas más altas y condiciones más difíciles.