La bolsa de Nueva York logró esta semana recuperar importantes barreras psicológicas, casi tres meses después de los traumáticos ataques terroristas del 11 de septiembre y que provocaron un fuerte desplome de Wall Street.
El Dow Jones de Industriales finalizó la semana en 10,049.46 puntos, con un incremento del 2 por ciento, mientras el Nasdaq avanzó hasta las 2,021.27 unidades, con una ganancia semanal del 4.7 por ciento, y el Standard & Poor"s 500 finalizó en 1,158.31, lo que supone un avance del 1.7 por ciento con respecto al lunes.
Desde el 21 de septiembre, cuando los mercados tocaron fondo tras los atentados, el Dow Jones ha recuperado un 22 por ciento, el Nasdaq ha ganado un 42 por ciento y el S&P un 20 por ciento.
Desde el miércoles y durante tres jornadas consecutivas, el Dow Jones de Industriales cerró por encima de los 10,000 puntos, por primera vez desde el 5 de septiembre, y el Nasdaq superó la barrera de los 2,000, que dejó atrás el 7 de agosto.
Fue entonces cuando los analistas volvieron a hablar del regreso de los "toros", término con el que Wall Street se refiere a una posible temporada de alzas como contraposición a la contracción que viene experimentando desde marzo del año pasado.
La cuestión fundamental es saber si este tirón alcista es un espejismo que podría ser peligroso para los inversores demasiado entusiastas, o si realmente marca el inicio de un mercado alcista.