Economía

La decadencia del banano


LOS RECIENTES señalamientos de la comisaria de Agricultura de la Unión Europea (UE), Mariann Fischer Boel, en el sentido de que Panamá fue uno de los pocos países que bajó sus exportaciones hacia ese bloque de naciones, reiteran el mal momento que atraviesa este sector, que años atrás fue uno de los más importante de la economía local.
A pesar de que la UE incrementó el arancel de entrada del banano latinoamericano a $230, cerca del 95% de los países enviaron más fruta a estos mercados. Incluso Guatemala, que nunca se destacó por sus envíos, superó a Panamá.
Entre las causas de la caída en la exportación bananera nacional está la merma provocada por la Sigatoka negra, un hongo que impide el normal crecimiento de la fruta, así como la afectación de 388 hectáreas de plantaciones debido a los fuertes vientos que en agosto pasado azotaron las provincias de Chiriquí y Bocas del Toro.
La producción nacional está repartida entre 13 productores independientes que ocupan el 22% de las hectáreas sembradas, dos cooperativas de trabajo que poseen el 32%, y la multinacional Chiquita Brand, que produce y comercializa el 46% de la producción.
Dentro del engranaje de exportación, Chiquita comercializa el 86% del total de las exportaciones y el resto está en manos de productores independientes.
Del total de las exportaciones, el 86% de cajas de banano se venden a $5.20, precio FOB, el 9% a $5.75 y el 5% restante se comercializa a $ 4.90.
En relación con las exportaciones totales, en el 2005 alcanzaron los 96 millones de dólares, registrándose una disminución de $12 millones al compararlas con el 2004 cuando llegaron a $108 millones.
Pero, la tensa relación que existe entre los productores y la Chiquita Brand es la razón principal del descalabro que registra la fruta panameña en los mercados internacionales.
Este año esta relación se ha deteriorado a un punto crítico, gracias al recorte en las compras que hizo la transnacional en el mes de junio, que provocó una huelga por parte de los trabajadores, así como la disminución del precio en casi 50 centésimos por cada caja de banano.

Ante estos inconvenientes, ¿tiene la actividad bananera la opción de salir adelante?
Para Salustiano de Gracia, dirigente de la Cooperativa de Servicios Múltiples de Puerto Armuelles (COOSEMUPAR, R.L.), gremio que produce el 30% de las exportaciones bananeras, la respuesta es afirmativa, apoyándose en el hecho de que la calidad de la fruta nacional ha obtenido en los últimos meses una calificación cercana al 100% por parte de los comerciantes europeos.
Respecto a la caída en la exportación, el dirigente dice que es "normal", aduciendo que esto ha ocurrido en otros países donde se modificó el sistema de comercialización, tal como ocurrió en Panamá hace tres años.
"No es un proceso fácil, pero si todos los involucrados ponemos de nuestra parte, incluyendo la transaccional que registra fuertes ganancias gracias a la calidad de la fruta, podemos salir del bajón actual", señaló.
Mientras, fuentes gubernamentales informaron que en las negociaciones que mantiene COOSEMUPAR y Chiquita Brand ya se logró un acuerdo que actualmente está en manos del presidente Martín Torrijos. Con este acuerdo, se espera que la cooperativa logre balancear su flujo de caja en un período de seis meses.

Jorge Sauma, director de la Corporación Bananera Nacional (Corbana) de Costa Rica, dijo a Panamá América que en 1985 los productores de su país atravesaron por la misma problemática que enfrentan hoy los panameño, indicando que la única salida que encontraron fue el diálogo.
"No podemos buscar el desarrollo de este sector con una actitud de confrontación", expresó el bananero tico, agregando que cuando hace dos años visitó Panamá percibió que los sindicatos bananeros están a la defensiva, "actitud que no es la mejor para resolver este problema".
A su parecer, Panamá tiene todo el potencial para salir adelante, aunque considera que hace falta más apoyo del Gobierno para equilibrar las cargas con las transnacionales.
De igual manera, el también productor costarricense, Romano Orlich, indicó que parte del problema en la cadena de exportación de banano es que esta es realizada por una sola empresa.
En Costa Rica el 58% de la producción esta en manos de nacionales independientes, quienes le venden bajo contrato a Chiquita, Dole, Del Monte, Fyffes, Caribana y Rumisel.
Estos dos últimos exportadores son totalmente nacionales y venden por su cuenta en Estados Unidos y Europa, y cuentan con clientes y distribución propia.
Además de la diferencia en el esquema de producción y comercialización de la fruta entre Panamá y Costa Rica, se destaca el hecho de que en el vecino país todos los involucrados en el sector deben aportar a un fondo común unos 5 centésimos por caja.
Este fondo es utilizado para realizar estudios tendientes a mejorar la producción, y en ocasiones para entregar créditos a los productores.
Sauma y Orlich son de la opinión que todos los países de la región deben unirse para lograr que las importaciones latinoamericanas obtengan el precio justo en los mercados internacionales.

 

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251285
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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