Economía

La doble moral de la OCDE y centros offshore

Había que liquidar esos centros financieros "offshore" y nada mejor ni más fácil que dañarles su reputación y dificultarles el hacer negocios. De aquí nacen las conocidas "listas negras".


En pocas palabras, el fracaso de la conspiración que idearon a principio de los años 70 para destruirnos y evitar que les pudiéramos hacer competencia en los servicios internacionales los ha mantenido en estado de alerta permanente. Ellos saben que Panamá tiene todos los componentes para convertirse en el Centro de Servicios por excelencia: un Canal por el que se mueve el 4% del comercio mundial; los mejores puertos en ambos mares; la Zona Franca por excelencia del continente; un Centro Financiero Regional, regulado con apego a las mejores normas internacionales; el dólar como moneda; un sistema fiscal de impuesto territorial; las mejores comunicaciones internacionales; un eje aéreo de primera; una democracia y una seguridad política cimentada en tres elecciones ejemplares, pero sobre todas las cosas, un componente humano capaz, eficiente y con una profesionalidad comprobada y reconocida.

 

Los intentos de la OCDE se vieron frustrados ante el trato igualitario exigido por los países calificados como Paraísos Fiscales (entre ellos, por supuesto, Panamá), lo que se conoció con su nombre en el idioma inglés: el Level Playing Field. Es decir, que los centros financieros afectados se opusieron a dar información fiscal al menos que todos los centros financieros así lo hicieran, incluyendo países miembros de la OCDE, tales como Suiza, Luxemburgo, Bélgica y Estados Unidos.

Esta resultó una tarea imposible para la OCDE y entonces empezaron con el argumento de la cooperación en materia impositiva y a seguir exigiendo a los países pequeños la firma de tratados de intercambio de información fiscal. Está claro que países como Panamá, con un sistema fiscal de impuesto territorial, no tiene porqué firmar tratados que serían de una sola vía. Pero, además, no puede acceder a la solapada actitud de la OCDE, que lo que persigue es eliminar la competencia de lo que ellos llaman centros offshore. La bandera de la “competencia fiscal dañina” que esgrime la OCDE alegando la evasión del pago de impuestos no es más que un subterfugio que no resiste el más mínimo análisis. Así, por ejemplo la más grande evasión de impuesto de contribuyentes extranjeros se da en el miembro más influyente de la OCDE, los Estados Unidos, que no grava los depósitos extranjeros en sus bancos, ni mucho menos las inversiones multimillonarias de extranjeros en sus Bolsas de Valores y no le da información de estas inversiones a ningún país, excepto Canadá. ¿Por qué la OCDE no lo presiona, no para que firme tratados de información que no cumple, sino para que grave las ganancias de esas inversiones o esos intereses bancarios y los entregue a los respectivos países, como lo hace Suiza con los países de la UE? ¿Qué piensa la OCDE del escándalo que se formó no hace mucho cuando el Internal Revenue Service trató de que los bancos dieran esta información? ¿Y de la protesta del entonces Gobernador de Florida, Jeff Bush, hermano del Presidente Bush, y de la mayoría del Congreso, que se negó a aprobar esa medida? ¿Ignora, acaso la OCDE los argumentos de los Senadores y banqueros de EU en el sentido de que dar esa información provocaría el alarmante éxodo de millones de millones (trillones) de dólares de la economía norteamericana? ¿Cuál es, pues, el país que más contribuye a la evasión fiscal en el mundo? Por supuesto que todo apunta a EU, su miembro más conspicuo. CONTINUARÁ...

 

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304911
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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