La debilidad de la economía de EE.UU. y las recetas para revitalizarla son el principal interés de las elecciones en el país que enfrentarán el 6 de noviembre al actual mandatario, Barack Obama, y al republicano Mitt Romney.
Obama, que busca la reelección, se ha concentrado las últimas semanas en subrayar su compromiso con los trabajadores al recordar una y otra vez la importancia del multimillonario rescate gubernamental de la industria automovilística (General Motors y Chrysler) como salvavidas de miles de empleos domésticos.
“Cuando el gobernador Romney dice que deberíamos dejar que Detroit (corazón de la industria automovilística de EE.UU.) se hunda, yo digo que debemos apostar por los trabajadores de EE.UU. y la industria del motor, que ha vuelto a resurgir”, afirmó Obama en el segundo debate presidencial celebrado en Hempstead, Nueva York.