Panamá, en el último decenio, registró el crecimiento más alto de América Latina, según el Fondo Monetario Internacional (FMI).
En una misión realizada por el organismo y dirigida por Luca Antonio Ricci, en febrero del presente año se hizo una consulta anual sobre la economía del país y apuntó que el desempeño económico de Panamá es dinámico, a pesar del paso de los años.
El sector bancario muestra indicadores saludables, debido a la capitalización y rentabilidad de los mismos.
Afirman que los esfuerzos para modernizar la supervisión y transparencia del sector financiero son positivos y deben acelerarse, mientras que recomiendan a las autoridades continuar con el desarrollo de redes de protección financiera, vigilar riesgos sistémicos, adoptar políticas macroprudenciales y supervisar las instituciones no bancarias.
Las proyecciones apuntan que el crecimiento económico de Panamá por las inversiones públicas, privadas, nacionales e internacionales son favorables y que, aunque puedan existir riesgos, seguirá siendo sólido, según lo informado por el FMI.
La desaceleración de la inflación en alimentos y combustibles a nivel internacional ayudará a la disminución de la inflación panameña. Por otra parte, afirman que las entradas de las inversiones extranjeras directas (IED) financian el déficit del país.