Economía

A la espera de una jubilación justa

Las reservas del IVM suman $1,681 millones y para pagar las pensiones se necesitan 6 mil millones.


DON JOSÉ, un señor de 60 años de edad, ha dado 26 años de su vida a una empresa del comercio nacional.
Luego de entregar los años de su juventud a los labores diarios, lo único que espera recibir dentro de dos años, es el papel que le garantice un retiro tranquilo y con fondos procedentes a sus ahorros como un obrero más.
Pero su anhelo, se ve desvanecido al conocer que lo que durante años se había pronosticado como futuro lejano de una institución, es casi una realidad.
La quiebra de la Caja de Seguro Social (CSS), es inminente. Desde su creación en 1941, se convirtió en la institución de la solidaridad social, pero esa misma solidaridad, la ha colocado en medio de una crisis insostenible que supera los 14 mil millones de dólares en compromisos financieros.
Aun así, don José utiliza regularmente los servicios médicos de la institución, y aunque en repetidas ocasiones se queja de la falta de medicamentos, no le queda más que conformarse.
Ahora está más atento a la situación de la seguridad social, afirmando que la responsabilidad de su estado, se debe a que ha servido de "caja menuda" a los diversos gobiernos.
Pero el problema es mucho más profundo y complejo. El Programa de Invalidez, Vejez y Muerte, al igual que el de Enfermedad y Maternidad, se encuentra en un dilema de pocas reservas debido al incremento de gastos versus los ingresos.
Hasta el 2012 existirán las reservas para pagar a los jubilados.
Los aumentos significativos que se dieron en el pago de las pensiones entre el año 2000 y el 2001 y en adelante, unido a la baja en los ingresos en los años 2001 a 2003, trajo como consecuencia saldos negativos entre ingresos y gastos por primera vez en 60 años de existencia de la Caja de Seguro Social.
Los saldos positivos entre ingresos y gastos están destinados a garantizar el pago futuro de las pensiones que se conceden en el año. Como los signos año a año eran negativos, se usó parte de las reservas para pagar a los ya jubilados. Por ello, el sistema se ha transformado en un sistema donde la reserva ha perdido el sentido garante del pago de pensiones, hasta la extinción del derecho o hasta que el pensionado viva, a un sistema que solamente garantiza un determinado número de años de pago.
A este problema financiero, se une el desarrollo y crecimiento de la población asegurada, sobre la relación entre el número de trabajadores cotizantes por cada pensionado, producto del proceso de maduración de la población en el país. Y es que el número de cotizantes por pensionado ha disminuido, siendo entonces un régimen de solidaridad intergeneracional. Esto produce que en las nuevas generaciones la carga del costo de los pensionados será más pesada.
Esta serie de variables y puntos en contra de una estable y saludable seguridad social, trae como consecuencia un déficit actuarial de $4,465 millones.
La solución al parecer no está aun en manos de los actuarios y gobernantes, la divulgación del problema continúa y la población está a la espera del cóctel de cambios.


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188330
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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