SI CARLOS hubiera conocido el idioma de la etiqueta del dulce que se comió, hoy no tendría dos días de haber ingresado al hospital por tener una reacción alérgica.
Él, al igual que muchos panameños, diariamente consumen alimentos que vienen con etiquetas en idiomas poco conocidos, como el mandarín, árabe, e inglés, entre otros.
Esta situación podría continuar si las partes interesadas del Gobierno y de la empresa privada no logran consolidar el reglamento de etiquetado en español que espera por aprobarse.
Cuando Panamá ingresó a la Organización Mundial de Comercio (OMC), en 1997, el etiquetado en español era una prioridad ineludible.
Hoy, luego de nueve años, el tema parece diluirse y extraviarse en alguna gaveta del Cómite de Normas Técnicas, que es coordinado por la Dirección General de Normas y Tecnología Industrial del Ministerio de Comercio e Industrias (MICI).
Mayela Ortega, ingeniera de la Dirección de Normas Técnicas del MICI, señaló que por la creación de la Autoridad Panameña de Seguridad de Alimentos (AUPSA), ahora deberán actualizar los artículos que comprenden las 12 páginas del reglamento de etiquetado en español.
Arlene Villalaz, de la AUPSA, aseguró que como el etiquetado "no afecta la inocuidad del producto, no podemos exigir que venga en idioma español".
Pero, para curarse en salud, una vez el importador solicita la entrada de algún producto, la Autoridad exige la presentación de un registro sanitario traducido.
La funcionaria aclaró que los únicos productos que ingresan al país con un sobre etiquetado en español son los edulcorantes, sustancia que le da el sabor dulce.
Mientras, Rigoberto De La Rosa, jefe de Metrología de la Autoridad de Protección al Consumidor, indicó que en reiteradas ocasiones han cursado nota a la Dirección General de Normas y Tecnología Industrial para que se implemente el etiquetado en español, pero los resultados han sido infructuosos.
Sin embargo, en esta dirección se informó que aún falta llegar a un consenso para hacer efectivo el etiquetado en español en los alimentos.
Víctor Cruz, asesor económico del Sindicato de Industrias de Panamá, achacó la demora en el etiquetado al Gobierno.
"Desde 1998 se han solicitado los estudios de las normas generales de etiquetado para los alimentos preenvasados, y nada ha ocurrido", sentenció.
El economista añadió que los comerciantes también tienen culpa de este atraso, pues están temerosos de verse afectados.
Entretanto, la salud de los consumidores -como Carlos- estará a merced de los productos alimenticios con etiquetas en idiomas foráneos.
Panamá no cuenta con el reglamento de etiquetado en español para los alimentos de consumo humano.
Según el CODEX Alimentarius, cada 5 años se debe actualizar los estatutos del reglamento.
Desde 1998, se analizaron las normas generales del etiquetado de otros países para desarrollar el mismo en Panamá.
A la espera del etiquetado
Idioma español en los alimentos parece no ser prioridad para el Gobierno y la empresa privada.