La Reserva Federal estadounidense prometió ayer mantener por largo tiempo sus tasas a un nivel bajo, en un esfuerzo por enviar un mensaje claro a los inversionistas y despejar el horizonte en el largo plazo.
El Comité de política monetaria (FOMC) de la Fed dejó sin cambios en 1% su tasa directriz de 24 horas (Fed funds), principal instrumento de su política monetaria, en tono con las previsiones de los analistas.
Rebajada en un cuarto de punto el 25 de junio pasado, la tasa está en su nivel más bajo desde julio de 1958.
Será necesario habituarse a este nivel casi récord, porque la Fed ha claramente manifestado que no está lista para volver a subir el precio del dinero por un buen tiempo.
El riesgo de ver caer la inflación a un nivel demasiado bajo parece ser “la preocupación predominante en el futuro previsible”, y “en esas circunstancias, el Comité piensa que la política (monetaria) complaciente puede ser mantenida por un periodo considerable”, subrayó. Un compromiso de ese nivel no es habitual por parte de la Fed que ha visiblemente escuchado las críticas que le reprochaban una falta de transparencia sobre sus objetivos y ahora se esfuerza por proporcionar una perspectiva lo más amplia posible sobre su política futura.
Se trata de un elemento bienvenido cuando los inversionistas se hallaban inmersos en un mar de incertidumbres desde la guerra con Irak.
El propósito es también enviar un mensaje al mercado obligatorio acerca de que no vale de nada especular sobre una próxima subida de las tasas.
Asimismo, la corporación subrayó que la inflación no es una amenaza para la economía y que los tenedores de títulos de largo plazo, muy sensibles a la inflación como las obligaciones del Tesoro, no deben inquietarse o deshacerse de sus papeles. El mercado obligatorio se tensó bruscamente entre mediados de junio y finales de julio. Los rendimiento de la obligación a 10 años pasó de 3.1% el 13 de junio a casi 4.5% a finales de julio. Era importante para la Fed intentar detener el alza de las tasas a largo plazo, lo que arriesgaba con ahogar los primeros síntomas de reactivación porque los rendimientos de las obligaciones del Tesoso repercuten directamente, por emjemplo, sobre las tasas de préstamos en el mercado inmobiliario.