Una nube de humo negro envuelve a la ciudad de Panamá, contaminada por las emisiones tóxicas de gran cantidad de automóviles, mientras la comisión interinstitucional que debe controlar el uso de combustible con plomo lleva años de estar inactiva.
Sólo falta un año y medio para que se elimine completamente del mercado la gasolina super (con plomo), de conformidad a la Ley 36 del 17 de mayo de 1996, que al parecer ha quedado engavetada en algún escritorio de la Autoridad Nacional del Ambiente, del Ministerio de Salud o de la Autoridad del Tránsito, que no han logrado ponerse de acuerdo para reglamentar esta legislación.
El 1 de enero del 2002, todos los vehículos deben utilizar combustible sin plomo y desde 1998, todos los carros nuevos poseen un sistema de control de emisión (catalizador), que debe cumplir con los niveles de emisión permisibles, establecidos por el Ministerio de Salud. (Artículos 8 y 9 de la Ley 36 de mayo de 1996)
¿Está Panamá preparado para esta transición? El Ministerio de Comercio e Industrias (MICI), los distribuidores de automóviles y gasolineras aseguran que sí, aunque estadísticas de la Dirección de Hidrocarburos indican que actualmente, el 60% de los automóviles que circulan en Panamá todavía utilizan gasolina con plomo. Hace cinco años, el 93% de los carros utilizaba gasolina super y sólo el 7% consumía gasolina con plomo.
UNA COMISION INOPERANTE
Si todos los sectores involucrados abogan por la reglamentación de la ley, ¿entonces por qué aún no se ha pasado de reuniones preliminares? Lo puede contestar la comisión, integrada por el Ministerio de Salud, la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI), la Universidad de Panamá, la Autoridad Nacional del Tránsito, la Asociación de Distribuidores de Automóviles de Panamá (ADAP) y las compañías petroleras.
El presidente de ADAP, Michael Maduro asegura que este gremio ha hecho varios intentos infructuosos con el Ministerio de Salud y la Autoridad del Tránsito, por volver a la vida esta comisión.
"Se necesita más trabajo intergubernamental entre las instituciones que no han logrado coordinar mutuamente" indicó Maduro, al tiempo que manifestó que parte del problema está en que hubo un cambio de gobierno y los nuevos funcionarios deben ponerse al corriente de los proyectos que quedaron pendientes.
Aunque la ley no está totalmente reglamentada, hay algunos puntos que ya están claramente definidos, pero no se están cumpliendo. El artículo 10 establece que en el revisado anual debe hacerse un análisis obligatorio para verificar las emisiones tóxicas de los vehículos. Los agentes de tránsito tampoco están imponiendo las sanciones a los carros que transitan emitiendo gran cantidad de humo, puntualizó Maduro.
Según el presidente de ADAP, es urgente modificar el sistema de revisado, ya que es "obsoleto" y se presta para el fraude. Por otro lado, las máquinas para el análisis de las emisiones tóxicas son excesivamente costosas.
¿ESTAMOS LISTOS?
Si usted tiene un carro que utiliza gasolina con plomo, no se preocupe. Según Ramón Tapia, director de Hidrocarburos del MICI todos los automóviles pueden utilizar gasolina premium (sin plomo) sin ninguna consecuencia negativa para su funcionamiento.
De hecho, la ley sólo exige que tengan catalizador los carros nuevos importados, no así los que ya circulan, explicó.
La aplicación de la Ley 36 tampoco debe afectar la comercialización de la gasolina, ya que la diferencia en el precio es de pocos centavos. Se desconoce si Refinería Panamá está acelerando la transformación o limpieza de los tanques de almacenaje de combustible para adecuarlos a la gasolina premium.
María Eugenia Ayala, directora de Protección de Calidad Ambiental de la ANAM, informó que Refinería Panamá tiene que ir disminuyendo el contenido de plomo en la gasolina, de acuerdo a parámetros anuales.
Panamá es el único país de Centroamérica que aún sigue utilizando combustible con plomo, por lo que la institución está interesada en que éste se elimine paulatinamente, debido a los efectos negativos que causa en el desarrollo físico del ser humano, el sistema nervioso, cardiaco y los riñones.
Las investigaciones demuestran que una gran cantidad de panameños que transitan en las calles y avenidas están expuestos a altos niveles de contaminantes tóxicos y recomiendan la intensificación de esfuerzos hacia la inspección y remisión de vehículos contaminantes del aire, extender la red de monitoreo en el ámbito nacional, ya que ésta solamente se realiza en la provincia de Panamá
SAN MIGUELITO, AHOGADA EN PLOMO
Las estadísticas cobran sentido si se comparan con los estudios realizados por la empresa suiza, Swisscontact y el Instituto de Análisis de la Universidad de Panamá, que ponen una luz roja de alarma sobre ciertas áreas urbanas con niveles alarmantes de contaminación, de las cuales la más crítica es el distrito de San Miguelito, uno de los más poblados de la Ciudad de Panamá.
El paso vehicular de San Miguelito es la zona más contaminada, debido al tráfico vehicular de más de 100 mil autos diarios y por ser el centro de transporte colectivo para rutas secundarias. El segundo lugar en contaminación se lo ganó los alrededores de la Universidad de Panamá, que tiene un mediano flujo automovilístico.
Según Swisscontact, los contaminantes conocidos como dióxido de nitrógeno, plomo y las partículas menores a diez micras, constantemente están por encima de los valores de guía que establece la Organización Mundial de Salud (OMS) y la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, que toman como base un 100 por ciento. Esto significa que gran parte de la población, especialmente la que vive cerca de las calles y avenidas, está constantemente expuesta a valores superiores a los recomendados.
En la ciudad de Panamá la situación se agrava aún más por la marcada influencia de los vientos en la estación seca. Por ser una ciudad costera, los valores de los contaminantes aumentan durante los meses de lluvia y bajan durante los meses de verano.
NO SE PUEDE VERIFICAR EL NIVEL DE PLOMO
El director encargado del Departamento de Normas y Metrología de la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC), Rigoberto de La Rosa destacó que actualmente no se cuenta con el laboratorio especializado necesario para determinar o verificar el contenido de plomo en la gasolina. Equipar el laboratorio costaría más de 70 mil dólares.
La CLICAC está tratando de conseguir los fondos para adquirir este equipo a través de Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología (SENACYT) y otros organismos internacionales.
Esta institución tiene la responsabilidad de hacer la revisión selectiva en toda la cadena de comercialización de los combustibles, para que se cumplan con los requisitos mínimos de calidad exigidos, informó el director encargado,
"Se podrá sancionar a los que incumplan con la ley y se procederá a informar al Ministerio de Salud periódicamente de los resultados de la gestión", destacó de La Rosa.