El management, ¿es un arte o una ciencia? ¿El manager nace o se hace? En un intento de arrojar algo de luz a esta disyuntiva quiero “hacerles una propuesta que no podrán rechazar”.
Mi propuesta es valernos de una de las obras maestras del cine, “El Padrino”, para intentar resolver estas dudas, además de aprender sobre gestión comparando los estilos de gestión de Don Vito Corleone y de su hijo y sucesor Michael.
¿Por qué esta obra? “El Padrino” es, en palabras de su director, Coppola, “una metáfora sobre el capitalismo en América” y sobre las cuestiones del poder y la sucesión. Marlon Brando declaró que “no es en absoluto una película sobre la Mafia. Es una película sobre la inteligencia corporativa.
En cierto modo, la Mafia es el mejor ejemplo de capitalismo que tenemos”.
Parece evidente que podemos apoyarnos en ella para hablar sobre management. Además la película presenta las diferencias entre padre e hijo de manera palpable, tanto en sus métodos de “gestión” como en las bases que les llevan a actuar de ese modo. Apoyados en esto podremos llevar a cabo nuestro análisis.
El principal trabajo de un directivo es tomar decisiones, y asegurarse de que sus decisiones se convierten en hechos. En definitiva, resolver problemas. Un directivo es una persona, y una empresa es un grupo de personas.
Hay personas que tienen objetivos claros en su vida y otras que no. Las primeras se valen de las segundas para conseguir lo que desean.
Don Vito Corleone tiene claro lo que desea. Se niega a aceptar los dictados de la sociedad americana de principios del siglo XX, porque le sería imposible llegar a ser uno de los poderosos, de los que mueven los hilos.
Por ello crea sus propias leyes y su propio código de valores. Empresarios del mundo real también han creado industrias nuevas desde cero en base a sus valores y su visión.
Ford y su producción en cadena cambio la sociedad y el mundo para siempre con el lema de que “quiero que cada uno de mis empleados pueda comprar uno de mis coches”.
Los valores de Ford se convirtieron en valores de toda la sociedad y se expandieron por el mundo.
Don Vito dirige una empresa familiar con varias líneas de negocio, que opera en un oligopolio.
Unas pocas empresas se reparten el mercado geográficamente, de modo similar a como las empresas de utilities eléctricas lo hacían antes de la liberalización.
En su área de influencia gestionan sus empleados y líneas de negocio, con importantes márgenes: a mayor riesgo mayor rentabilidad, y los negocios ilegales son muy arriesgados.
Aprovecha un entorno en crecimiento para volverse un rico empresario, mostrando una importante capacidad de análisis estratégico del entorno. .
En 1947 todo cambia. Crecer en ese mercado es complicado, hay que ‘robar cuota de mercado’ a la competencia (con los riesgos que conlleva). La aparición de un com-etidor con un producto nuevo de alto margen y gran crecimiento, que podría suponer un crecimiento sin problemas de cuota de mercado, genera un conflicto. El Don no desea entrar en el negocio porque le aparta de su estrategia .
Don Vito acababa de transmitirle, con toda la crudeza de un hombre en su despedida, la visión que tiene sobre el mundo.
El nuevo Don es un hombre frío, calculador, casi autómata a veces. Nada que ver con la fuerte y calida presencia de Don Vito, mezclando ternura (con el gato) y firmeza en sus manifestaciones. Su motivación es distinta de la de su padre. No entra en la operación como aquel, ni se deja asesorar por su equipo, sólo ordena con un aura de dureza y frialdad constante. Michael es un businessman. Michael también es un buen estratega. La decisión de apostar por Las Vegas y el mercado del juego es acertada, reportando beneficios mayores y con menos riesgos.
Aprovechando su experiencia militar gestiona de manera totalmente distinta, haciendo crecer a la Familia en lo económico pero rompiéndola en los demás aspectos.
La estrategia de la empresa depende mucho del estado de ánimo del director general”.
Determinar las características que definen un buen manager permite desarrollar mejores programas de formación o detectar mejor potenciales candidatos para un puesto de dirección.