Pese a la idiosincracía de “rumbero” del panameño, que le ha caracterizado a través de los años en la región, los hábitos se están modificando y con estos la tendencia de los empresarios en la realización de la rumba del año nuevo.
Este cambio se ha dado, según las fuentes que acompañan este reportaje, a raíz de que a la gente le está costando salir a gastar en fiestas y opta por estudiar detenidamente sus opciones buscando divertirse pero sin exagerar en gastos aún sea para cerrar el año. Paralelamente los negocios deben ser cada vez más creativos para suplir la necesidad del fiestero y todavía ganar, lo que ha creado oportunidades de negocio para otros profesionales.
La oferta.Fiestas emblemáticas como la que se realiza en el Hotel Panamá para el 31 de diciembre, este año han cambiado de perfil, explica Jaime Campuzano, gerente de este hotel, quien detalló que harán varios eventos en salas de en promedio 200 a 300 personas a diferencia de otros años que se hacían mega fiestas de 2 mil asistentes.
“Lo que buscamos es dar un servicio personalizado concentrándonos en grupos más pequeños”, relató Campuzano, quien añadió que, a diferencia de otros años, los eventos serían amenizados por orquestas locales y no por artistas internacionales.
“La idea es ayudar con los costos a la gente, porque nosotros tenemos más gastos contratando más personal y si traemos gente de afuera nos suben los costos, cuando el panameño lo que quiere es bailar toda la noche y el grupo local tiene calidad para esto” agregó Campuzano.
A lo largo de los años la fiesta de año nuevo en el Hotel el Panamá ha mantenido un precio entre 80 a 140 dólares, lo que ha sido todo un reto con el aumento general de los precios, según explicó el ejecutivo.
La meta del negocio, según los entrevistados, consiste en proveer una fiesta con buenos licores y comidas a precios accesibles y música de calidad para bailar sin importar sea de artistas locales o internacionales.
La oportunidad.“Las mega fiestas no estaban dando resultado porque incluso durante todo el año se traen artistas de afuera, ya no es novedad traerlos el 31 de diciembre, y si el local te hace el mismo efecto a la mitad del precio mejor contratarlo”, indicó Melida Trujillo, promotora de MT Entertainment, quien añadió que esta tendencia ha traídotrabajo para los artistas locales.
“No nos podemos quejar la oferta de trabajo permanente en los casinos y en diciembre nos está ayudando mucho, usualmente pasamos de $2,000 por noche, explicó Roberto Delgado, director de una orquesta con más de 10 años de experiencia.
Por su parte, Ricardo Sánchez, de la Orquesta Sociedad Anónima, coincide con Delgado, en que la fiesta de fin de año es ahora propiedad de las agrupaciones locales.
“La calidad es muy buena y damos la fiesta con todo, nos adaptamos a las necesidades y presupuestos”, explicó Sánchez.