Economía

La personalidad del trabajador

Hay quienes saben y no quieren, saben y quieren, no saben pero quieren y no saben ni quieren.


escaso aporte
  • Hay trabajadores dañinos que ven la empresa como un problema permanente, bien por motivos personales o en otros casos, por su carácter negativo, pues “todo lo ven mal”. Nunca los reconducirá a un estado favorable, van a pensar que la empresa es el enemigo. Los denominan “terroristas” y suelen buscar socios (compañeros), usan cualquier tipo de herramienta para su guerra con la empresa. Quizás no saben que construir es muy difícil, pero destruir, muy fácil.
  • Los quemados son los trabajadores que quieren irse pero no saben tomar decisiones arriesgadas; suelen buscar su liquidación, que les lluevan ofertas atractivas, que nunca vienen.

En el entorno laboral hay diversos tipos de personas. El trabajo es un microcosmos en el que hay que convivir unos con otros, pero cada uno enfoca su carrera profesional de diversas maneras.

Hay trabajadores definidos por dos parámetros, saber y querer:

 

Los que saben y quieren: estos son los que tienen la capacidad, el conocimiento y el interés por mejorar. Quieren progresar, crecer y aprender más.

Los que saben y no quieren: muy desmotivados, hacen sus tareas de forma reactiva, a la espera de recibir instrucciones. Hacen lo mínimo, pero sus habilidades técnicas les permiten sobrevivir en el entorno.

Los que no saben pero quieren: en este grupo se encuentra el mayor potencial de una empresa, se muestran muy activos e intentan aprender cuanto pueden para mejorar.

 

Los que no saben ni quieren: los trabajadores dentro de esta categoría son pasivos y desequilibran a los equipos de trabajo. Normalmente no se esfuerzan en aprender ni en mejorar sus metodologías.

Otros grupos

Los apóstoles. Son aquellos que ven el proyecto como propio y ayudan a conseguir los objetivos empresariales. Está claro que un emprendedor debe ser un apóstol y sería muy beneficioso que el resto de trabajadores lo vean como un deber.

 

Los aficionados. Están porque les gusta, se divierten, aprenden y lo ven como una oportunidad. Realizan su trabajo de la mejor manera, se implican en los proyectos porque los ven como un sistema de promoción. Si no se les motiva, se aburren rápidamente y se van.

Los indiferentes. Personas con falta de estímulo. Se puede decir que practican “la ley del mínimo esfuerzo”. Hay muy pocos puestos a los que les interesan este perfil de trabajador y, si los dejan estar, serán presa fácil para los siguientes perfiles de trabajadores.

Se debería tratar de convertirlos en alguno de los anteriores.

 

 


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923887
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América