Cuando no llueve en Iowa, no solo Des Moines comienza a inquietarse. Todos los compradores de alimentos, desde Addis Abeba hasta Pekín, se sienten afectados por el destino del cultivo de maíz en los Estados Unidos, granero en el cual los déficits de cosechas son sinónimo de disturbios.
Este año tienen motivo para estar preocupados, informa Bloomberg Businessweek en su número correspondiente al 9 de julio. Las reservas de maíz en los EE.UU. disminuyeron 48% entre marzo y junio, la caída más grande desde 1996, dijo el Departamento de Agricultura del país.