Como consumidores y ciudadanos, nos estamos volviendo cada vez más exigentes. No queremos esperar días o incluso minutos para recibir servicios. Queremos todo y lo esperamos en un instante.
Por ejemplo, ansiamos aplicaciones de "smartphone" y conexiones instantáneas a los proveedores para comprar bienes sin importar en dónde estemos o aún, consultar el estado de un pedido, un vuelo o incluso una queja.
Sin duda alguna, estamos pasando por una transformación hacia un mundo en el cual todo es móvil, interactivo e inmediato. Se puede ver en casi todas partes: los servicios avanzados y el entretenimiento en vuelo se están convirtiendo en la norma. Los monitores cardiacos utilizan "smartphones" para alertar a los médicos si el paciente tiene algún problema. Las tarifas de los seguros pueden estar vinculadas a cómo conduce realmente una persona, no a su edad.
Una nueva serie de impulsores y motivaciones empresariales cambiará fundamentalmente la forma en la que operan las empresas y los gobiernos, ejerciendo más presión en las organizaciones para que mejoren los servicios y logren una ventaja competitiva. Los nuevos modelos de negocios, los cambios en la fuerza laboral y los cambios fundamentales en la tecnología están formando la próxima generación de empresas y gobiernos exitosos.
A medida que cambian los modelos empresariales tradicionales, la competencia aumenta. Cuando la tecnología se combina con condiciones del mercado extremas, como la exigencia por parte de los clientes de precios mínimos o proveedores de difícil acceso, comienzan a surgir modelos empresariales alterados.
Esto, a su vez, trae nuevos competidores al mercado. A menudo la tecnología impulsa nuevas conductas de compra, reduce las barreras para ingresar al mercado y puede superar toda una generación de modelos empresariales. Por ejemplo, algunos países de mercados emergentes han omitido por completo la transición a las comunicaciones de línea, así como también los sistemas bancarios tradicionales en su totalidad.
En cambio, saltaron directamente a las comunicaciones inalámbricas, que se han convertido en la base de sus transacciones bancarias electrónicas.
De acuerdo con una nueva investigación encomendada por HP, el 85% de los ejecutivos de negocios y gobiernos indicaron que para tener éxito es necesario que la tecnología se incorpore en el servicio de la empresa o el gobierno. Además, el 78% cree que la tecnología es la clave para la innovación en las empresas y gobiernos.
Los dispositivos inalámbricos, como los "smartphones" y la computación en nube, están cambiando radicalmente las expectativas de los clientes.
La forma en la que el mundo está consumiendo datos está cambiando con rapidez. Por ejemplo, habrá más de 130 millones de usuarios empresariales en la nube móvil para el año 2014, de acuerdo con una investigación de Juniper.
Se espera que las descargas en aplicaciones móviles a nivel mundial superen 21.6 miles de millones para el año 2013, según una investigación de Gartner.