Economía

La tortura de un escándalo llamado The Providence


Hace dos años de empezaron los dolores de cabeza de los cuentahabientes de The Providence Corporation y la financiera Estrellamar, lo cual aún no termina. El 3 de octubre de 2000 estalló el escándalo financiero. Los cuentahabientes de una no muy famosa compañía financiera, llamada Estrellamar, la pantalla financiera de The Providence, habían empezado un tortuoso camino que terminaría en la quiebra.
Para esta fecha algunos cuentahabientes empezaron a pedir su dinero ahorrado y sus pagos no fueron honrados, por lo que se activó la alarma de que algo estaba pasando.
Cerca de 400 cuentahabientes tenían 24 millones de dólares que ganaban jugosos intereses, pero según ellos, desconocían que el gerente de The Providence, Sebastián Méndez, apostaba este dinero en Wall Street, el cual calló en saco roto cuando el precio de las acciones tecnológicas empezó a descender en los mercados de valores.
Directivos y cuentahabientes se reunieron en varias ocasiones, pero nada se logró. No había dinero para pagar y así se presenta la quiebra de la empresa en enero de 2001, la cual es decretada en mayo de este mismo año. De allí en adelante, se ha desarrollado un lento proceso en el que sólo se han podido recuperar 2 millones de dólares.
En un inició ambas partes trataron de encontrar un punto de equilibrio en el que se trataba de encontrar una solución. Con esta disposición, el 17 de octubre de 2000, la Comisión de Cuentahabientes acordó mejorar las dos propuestas presentadas por Sebastián Méndez.
Las propuestas presentadas por Méndez consistía en conseguir el apoyo financiero del Banco DISA, que permita a Providence un préstamo de 20 millones de dólares a un plazo de diez años a tasa normal del mercado. También se utilizarían los 4.5 millones de dólares disponibles para cancelar las remesas de los clientes que constituyen casos especiales a criterios del comité.
La posible segunda solución, presentada por Méndez, no toma en cuenta al Banco DISA y consiste en congelar la deuda actual, no pagar los intereses e ir cancelando los compromisos en la medida que la cartera actual crezca. Esto no prosperó, sin contar con que Banco DISA, no corrió con mejor suerte que la de The Providence.
El 24 de noviembre los cuentahabientes de The Providence Corporation y Estrellamar, plantearon el traspaso de las acciones de la empresa y propiedades de su representante legal, Sebastián Méndez Chiappetto, mediante una propuesta de "fideicomiso".
El 10 de julio de 2001, la jueza decimoquinta del Primer Circuito Judicial de Panamá, Ramo Penal consideró que el delito posiblemente cometido en el caso The Providence Corporation y Financiera Estrellamar tiene una pena que no excede de dos años de prisión, se declaró sin competencia para conocer la causa y ordenó la remisión del caso a la esfera municipal.
Al transcurrir el tiempo, las cosas no mejoraron. El 11 de julio de 2001 The Providence Corporation, con la aprobación del juez tercero de circuito de Panamá, se procedió a secuestrar tres cajeros automáticos de Estrellamar. En octubre de 2001, Estrellamar informaba sus pérdidas en la bolsa. El 27 de noviembre de 2001, los 240 acreedores de The Providence se repartieron unos 2 millones de dólares.
En enero de 2002, los cuentahabientes interponen una demanda de 35 millones de dólares en el proceso de liquidación de Banco Disa, esto les ha sido rechazado, pero esperan respuesta de la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia.


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106992
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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