La Unión Europea destinará en 2004 un total de 312 millones de euros para la cooperación al desarrollo en los países de América Latina, lo que significa 25 millones menos que este año, debido en parte a la necesidad de atender a la reconstrucción de Irak.
Según los presupuestos generales de la UE para 2004, que ayer fueron aprobados por el Parlamento Europeo, la partida destinada a los países latinoamericanos será la única que bajará, junto a la de los países de los Balcanes.
En un principio la Comisión Europea propuso que se destinaran a América Latina 310 millones de euros, mientras que el Consejo de la UE defendió 302 millones y el Parlamento 323 millones, aunque al final se ha adoptado la cifra intermedia de 312 millones, informaron a EFE fuentes parlamentarias.
En 2003 la ayuda al desarrollo, excluida la humanitaria, ascendió a 337 millones de euros para esos países. La razón esgrimida por Bruselas para reducir la ayuda a los países latinoamericanos es el "bajo nivel de ejecución" de los proyectos que se subvencionan.
Según él, el problema se planteará cuando el auge del comercio mundial llegue a fin de ciclo. Entonces, señaló, el euro fuerte podría convertirse en una carga para las exportaciones europeas y pesar en el crecimiento, a menos que el consumo interno de los grandes países como Alemania y Francia ofrezca una forma de reactivación alternativa.
Los economistas no son los únicos que se interrogan: el BCE, guardián del euro, empieza a mostrar también signos de división interna acerca del peligro que supone la tasa de cambio para la economía del Viejo Continente.