Nuestro planeta pide a gritos cuidados, prevención y mecanismos que lo conserven habitable para las próximas generaciones.
Muchas de las degradaciones que ha sufrido la naturaleza se deben a que se han antepuesto los intereses económicos por encima del derecho a un oxígeno puro.
En Panamá, poco a poco se camina hacia mejores prácticas en las empresas para combinar el desarrollo económico con responsabilidad en la protección del ambiente, y se nota la toma de decisiones responsables en estos temas.
Pero no solo las empresas deben ser responsables con el ambiente, sino que el Gobierno también está obligado a participar y ya se observan iniciativas como la evolución a mecanismos de gestión digital, con vistas a facilitar por vía electrónica todos los trámites que se realizan en las instituciones gubernamentales.
Con este proyecto valorado en unos 50 millones de balboas se espera que el 2012 sea la fecha límite para cumplir con la meta “Panamá sin Papel” en todas las entidades del Estado.
Estas iniciativas son buenas, pero se necesita más, urgen nuevos proyectos que se unan a los de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE) con su edificio verde, a Toyota y sus autos híbridos, a Cervecería Nacional S.A. y la flota de camiones que producen menos emisiones de gases contaminantes o a la acción de Continental Airlines y su actividades de reciclaje. Gobierno, empresa privada y ciudadanos deben unirse para conservar el planeta, de esto dependerá el futuro de la humanidad.