El propio ministro de Desarrollo Agropecuario, Laurentino Cortizo, reconoció que por más de 20 años, productores y ganaderos han exigido un laboratorio de este tipo que garantice la calidad de los productos.
Por años, la falta de un laboratorio certificado de Análisis de Residuos Tóxicos ha sido un obstáculo para que ganaderos, la industria de la carne panameña y exportadores puedan comercializar y aprovechar la apertura de mercados.
Ayer, representantes de diversos gremios del sector agropecuario recorrieron las infraestructuras terminadas del laboratorio que promete aumentar la capacidad de las muestras que se realizan a los productos e incluir nuevas pruebas en beneficio de productores y consumidores.
En las nuevas instalaciones se realizarán pruebas a productos cárnicos y vegetales, a fin de asegurar la salud pública a nivel interno y a la vez, cumplir con las reglas del mercado internacional que exige el monitoreo de los residuos tóxicos en productos de exportación.
Por su parte Gilberto Real, director encargado de Salud Animal, señaló que la expansión del servicio incluye las exigencias de nuevos socios comerciales.
Agregó que hay algunas pruebas de confirmación de casos positivos que no se hacen en las instalaciones actuales y se tienen que enviar a un laboratorio internacional.
Con el nuevo equipo se podrán confirmar las pruebas, economizando tiempo y dinero.
Además el laboratorio tiene la disponibilidad de servir como referencia para otros países de la región.
De igual forma, con este logro en materia de sanidad agropecuaria, Panamá pretende accesar a mercados mucho más exigentes como Europa y Estados Unidos.
El monto de la inversión, ha sido de 1, 243, 461.88 millón de dólares que incluye la planta de tratamiento, instrumentación analítica, reactivos, equipos menores y la infraestructura. Parte de la inversión para este proyecto, se logró con aportes del Fondo Fiduciario para el Desarrollo que destinó más de 950, 000 dólares, un 77% del total del proyecto.
Con la entrada al mercado europeo, el mercado de la carne bovina y a través de la cuota Hilton Beef tendría muchas oportunidades.
La inocuidad de los alimentos, el programa de trazabilidad y el laboratorio de residuos tóxicos impulsarán las exportaciones de productos panameños.
Con este laboratorio, los productores panameños podrán asegurar sus mercados y reafirmar aún más la calidad sanitaria del país.
En cuanto a los cultivos, estudios realizados demuestran que hasta el 50% de los vegetales pueden estar contaminados con residuos de insecticidas en niveles inferiores a las tolerancias de seguridad.
La construcción y equipamiento del laboratorio, así como la planta de tratamiento, es vital para alcanzar la certificación de la Organización Mundial del Comercio e incrementar las exportaciones de carne.