Las bolsas europeas cerraron con ganancias semanales, que rompieron cinco semanas consecutivas de pérdidas, por el impulso de los sectores cíclicos, los que dependen de la recuperación económica como materias primas, automóviles y bienes industriales.
Los inversores europeos mantuvieron la atención a las noticias relacionadas con la crisis de las hipotecas de alto riesgo en EE.UU. en una semana de mayor tranquilidad en los parqués del Viejo Continente. Los buenos datos de julio hicieron pensar a muchos inversores que la crisis financiera a no ha afectado.