A los inversores les ha entrado miedo y esta semana, incapaces de establecer posiciones claramente, optaron en muchas ocasiones por recoger los cuantiosos beneficios acumulados a lo largo de los cuatro primeros meses del año.
Finalmente, el viernes, unas cifras de inflación mejores de lo previsto desataron órdenes de compras que permitieron una recuperación parcial de las pérdidas de la semana anterior.
Algunos estrategas de renta variable consideran posible que en los próximos meses los movimientos de los mercados de valores internacionales se parezcan a los de un yoyó, días de fuertes subidas seguidos de jornadas de grandes retrocesos.
Esta semana, la falta de claridad del presidente de la Reserva Federal estadounidense (Fed), Ben Bernanke, en su intervención ante el Comité de Banca del Senado, sobre el próximo movimiento de su política monetaria creó un ambiente de inestabilidad en las bolsas internacionales, que se tradujo en elevados niveles de volatilidad.
Para controlar la inflación, la Fed puede subir los tipos en EEUU, actualmente en el 5%, un nivel neutral para la coyuntura económica, según algunos economistas, que piensan que nuevos incrementos debilitarían el crecimiento de la mayor economía del mundo. El viernes órdenes de compra llegaron a mercados del Viejo Continente.
Esta semana la sociedad gestora de la bolsa de Fráncfort, Deutsche Boerse lanzó el martes una contra oferta de fusión concreta al parqué europeo multinacional Euronext, por valor de 10, 922 millones de dólares por encima de la que había presentado el lunes la bolsa de Nueva York.
La Reserva Federal no descarta nuevas alzas de los tipos de interés.