Las primas de riesgo de España y Francia marcaban ayer nuevos récord poco más de dos horas después de la apertura del mercado de deuda soberana y alcanzaban sus niveles más altos desde la creación del euro.
La prima de riesgo española alcanzaba los 485 puntos básicos, mientras la francesa superaba los 200, pocos minutos antes de sendas subastas de bonos.
Los analistas consultados por Efe culpan en parte a las discrepancias entre el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, acerca del papel que debe desempeñar el Banco Central Europeo (BCE).
Francia es partidaria de que el BCE adopte un papel similar al de la Reserva Federal de Estados Unidos y se convierta en prestamista ilimitado de los Estados.