En este tipo de establecimientos se emplea a trabajadores por cuenta propia y a familiares que trabajan sin contraprestación alguna.
El empleo informal, por su parte, da cuenta de los trabajos en que no se acata la legislación laboral en materia de contratación, el pago de impuestos, la protección social, las prestaciones laborales; es decir, que presentan condiciones atípicas de contratación.