Economía

A. Latina cumple 20 años de crisis

A la mayoría de países de la región se le cerraron las puertas del crédito externo, se les disparó la inflación y la devaluación


La suerte de la región quedó en manos del FMI que definirá la ayuda a Brasil y Uruguay. En Colombia, la suerte está en manos del programa del nuevo Gobierno.
En agosto de 1982, hace exactamente 20 años, el presidente de México José López Portillo sorprendió al mundo con un anuncio que partió en dos la historia económica de América Latina: declaró la moratoria de su deuda externa que ascendía a 58,000 millones de dólares.
A partir de ese momento la región se vio enfrentada a una crisis sin precedentes, que solo logró superar casi 10 años después.
A la mayoría de países de la región se le cerraron las puertas del crédito externo, se les disparó la inflación y la devaluación, las economías se cayeron y aumentó la pobreza y los problemas sociales.
Hoy, 20 años después, América Latina está enfrentada a una situación igual de dramática y por una causa similar: la decisión de Argentina de suspender el pago de su abultada deuda externa que supera los 130,000 millones de dólares.
Tras el anuncio nuevamente los vientos de crisis comenzaron a recorrer la región desde la Patagonia hasta México. Sus efectos se reflejaron con fuerza esta semana en el desplome de las monedas y el incremento del riesgo país de la mayoría de países.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en un extenso informe, dio su veredicto esta semana y afirmó que la región entró en recesión y que este año caerá 0.8 %.

Tras el derrumbe de Argentina el segundo en caer fue Uruguay por su cercanía geográfica y económica con la nación austral, que se vio forzado a decretar un feriado bancario y a buscar ayuda de emergencia por otros 1,500 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional. Uruguay también impondrá un ‘corralito’ para evitar la salida masiva de depósitos que amenaza con quebrar el sistema financiero y llevar a la nación a una moratoria.
El otro afectado fue Brasil por la ola de especulaciones en los mercados internacionales, que negociaba este fin de semana un acuerdo de emergencia con el Fondo, que se extendería hasta el año entrante, y que le permitiría tener acceso a recursos adicionales por otros 20,000 millones de dólares.
Lo que todos se preguntan es qué tanto más se extenderá la crisis y cual será su duración. El secretario ejecutivo de la Cepal, José Antonio Ocampo, consideró que todo depende del FMI. Si sale rápidamente en ayuda de Brasil, Uruguay y Argentina, se podría evitar una crisis generalizada en América Latina, que a partir del 2003 comenzaría a ver un leve crecimiento económico.
Si bien Colombia no ha escapado de este coletazo sus efectos han sido más suaves. El riesgo país (intereses que se reconocen sobre los rendimientos de los bonos de los Estados Unidos) subieron 300 puntos, mientras que en Brasil aumentaron más de 500 puntos.
La devaluación se aceleró llegó en lo corrido del año a 15 % pero no causó el pánico de años anteriores. Por eso, aunque el país está en un mal vecindario, los analistas descartan que afronte en el corto tiempo una situación parecida la de Argentina y Uruguay, con problemas de pago de deuda y congelamiento de depósitos.
El país no tiene fuertes vínculos comerciales, financieros ni turísticos con el Mercosur. Además, la estructura de la deuda es diferente porque sus obligaciones no se vencen en el corto plazo, los déficit fiscal y externo son moderados y logró financiarse anticipadamente en los mercados internacionales.
Lo que definitivamente diferenciará a Colombia de los demás países es el programa económico que presentará el Gobierno de Uribe y la decisión de sacarlo adelante. El gerente de empalme, RudolfHommes, dijo que “estamos tomando con toda seriedad el problema y buscando soluciones” y consideró que estamos lejos de vivir una situación como la de Argentina.
Esas decisiones, como lo ha dicho el designado ministro de Hacienda, Roberto Junguito, se traducirán en el pago de mayores contribuciones al Estado, a través de una nueva reforma tributaria y una emisión en bonos para las Fuerzas Militares, y en un ajuste drástico en el gasto mediante la fusión de entidades y el recorte de partidas de funcionamiento. A ello se unirá la reforma pensional.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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