Los lavadores de dinero han diversificado su campo de operaciones con los años y ya no sólo utilizan la banca sino las cooperativas, el sector asegurador, los casinos, las inmobiliarias, el sistema de pirámides y continúan ampliando el radio de funcionamiento, y Panamá no escapa de esa realidad.
Está fueron algunas de las impresiones que dejó el XIII Congreso Hemisférico Para la Prevención del Lavado de Dinero y el Combate del Financiamiento del Terrorismo que finalizó ayer.
“En Panamá estamos bajos de recursos para poder combatir el lavado de dinero, que ya no viene tanto de la banca organizada, sino que ya se encuentra en los casinos, financieras, casas de cambio, o sea, lugares donde es difícil de detectar la actividad” dijo el viceministro panameño de Comercio e Industrias, Ricardo Quijano.
Para el subdirector de la Superintendencia de Seguros de Panamá, Alberto Vásquez, el sector asegurador resulta atractivo para la actividad por fallas del debido proceso sobre nuevos negocios, ya que la suscripción generalmente no profundiza el escrutinio de la presencia de intereses asegurables en el momento de la suscripción del negocio.
Explicó que generalmente el impacto monetario de las operaciones de lavado se registra un 62% en bancos, 12% en casas de cambios, 10% en bienes raíces, 3% seguros y 13% en otros.
Las cooperativas también atraen el lavado de dinero y ofrecen algunos productos de alto riesgo, señaló el gerente senior del Departamento de Inteligencia Financiera de Ernst & Young México, Rodolfo Islas.
Islas citó las cuentas de ahorro, cuentas corrientes y plazos fijos, préstamos, remesas, transferencia en línea, como algunos de los productos de alto riesgo.
Por otra parte, las actividades inmobiliarias son usadas para el lavado a través del uso de testaferros y compañías de tapadera para la compra de un inmueble, o sea, compras y ventas sucesivas, además de la manipulación en la estimación del valor del inmueble, aseguró el director del Programa de Postgrado de Prevención de Lavado de Activos de la Universidad de Buenos Aires, Argentina, Alberto Rabinstein.