El ministro de Economía, Roberto Lavagna, afirmó ayer que la decisión del presidente Eduardo Duhalde de adelantar las elecciones “va a ayudar” a que el gobierno argentino “tenga un mayor grado de credibilidad” frente a los organismos de crédito internacionales.
Sin embargo, Lavagna negó que el adelantamiento de los comicios responda a una exigencia del Fondo Monetario Internacional (FMI).
“Les puedo asegurar en un 100% que no hubo ni un tratamiento directo del tema ni la menor insinuación del FMI en ese sentido”, afirmó el ministro en declaraciones formuladas a la prensa en el Palacio de Hacienda.
El ministro adelantó que el gobierno no planea solicitar a la Corte Suprema de Justicia que frene los amparos judiciales en favor de ahorristas que demandan la devolución de sus depósitos atrapados en los bancos en el denominado “corralito”.
Al respecto, aclaró que no tiene previsto reunirse con ningún integrante de la Corte y subrayó que la cartera económica “es absolutamente respetuosa de los otros poderes del Estado”.
“No tenemos pensado llevar adelante ninguna acción directa o indirecta sobre la Corte Suprema”, puntualizó. Lavagna señaló que el FMI no inistió sobre su recomendación de llevar adelante un programa de canje compulsivo de plazos fijos reprogramados por bonos y adelantó que entre el jueves y el viernes próximo se espera la llegada al país de una nueva misión del organismo multilateral de crédito.
El ministro evaluó que la convocatoria a elecciones anticipadas favorece la credibilidad del gobierno de Duhalde “en tanto y en cuanto pensemos en un proceso preelectoral serio y responsable”.
Lavagna aclaró que “no habrá ajustes de salarios” para los empleados de la administración pública, aunque se mostró de acuerdo con el aumento salarial de cien pesos (26 dólares) dispuesto en la víspera para los trabajadores del sector privado.