La lucha intestina que desde hace semanas enfrenta al secretario general del Sindicato de Conductores de Taxis Pequeños (SINCOTAPE) con un grupo de palancas disidentes, encabezados por Gerardo Monforte, quienes se niegan a pagar las letras de sus taxis, ha originado una serie de denuncias que van desde el monopolio en la venta y financiamiento de los autos hasta el cobro de altas mensualidades que ocasionan que un vehículo llegue a costar hasta B/.10,000.00 más de su precio original.
En reiteradas ocasiones Monforte ha señalado que Ricardo Pérez, S.A. mantiene un mercado cautivo, tres en uno, ya que la misma empresa vende los autos de marca Toyota, los repuestos y también es fiador.
Indicó además que el tranportista tiene que pagarle a esta compañía letras mensuales que oscilan entre los B/.340.00 y B/.600.00, lo que significa que un automóvil que usualmente cuesta B/.9,500.00, pude llegar a costar, B/.21,000.00, al pagar los plazos, intereses y el seguro.
Sin embargo, Lauren E. Flores, gerente de Crédito de Econo Finanzas, brazo financiero de la empresa Ricardo Pérez, S.A. enfatizó que antes de señalar que la empresa mantiene un monopolio importar los vehículos Toyota, traer sus repuestos y facilitar el financiamiento para su compra los taxistas disidentes de SINCOTAPE deben realizar consultas económicas, dado que en Panamá existen otras compañías donde se pueden comprar otras marcas de autos y obtener el dinero para adquirirlo.
Destacó que lo que sucede es que Ricardo Pérez, S.A. ha tenido la visión de ofrecer otros productos y servicios relacionados con el sector automotriz con el objetivo de beneficiar a sus clientes, para que pueda tener una relación más estrecha con el consorcio.
Además no se puede hablar de la existencia de un monopolio, ya que a pesar de que la empresa ofrece todas estas facilidades, los clientes tienen completa libertad de obtener el financiamiento y el seguro de su auto donde prefiera y más les convenga.
Flores dijo estar sorprendido por la actitud de los taxistas que se niegan a pagar las letras de sus vehículos alegando que las mismas son demasiado elevadas, ya que mucho antes de que firmen el contrato saben claramente cuánto, cómo y dónde tienen que cancelar sus mensualidades, por lo que le extraña que "ahora, después de muchos meses, descubran que no pueden hacerle frente a su responsabilidad".
Indicó que como si esto fuera poco, se les entrega una cotización para que la estudien y la comparen con las de otras compañías, además se les da un desglose de su cuenta e inclusive el monto que deberán pagar diariamente.
El ejecutivo aceptó que las letras que pagan los taxistas son mucho más elevadas que las que debe abonar una persona particular pero explicó que esto se debe a que a la fecha el sector transporte se encuentra desorganizado y es considerado como de "alto riesgo".
Recalcó que los taxis son vehículos que se colisionan hasta cuatro veces al año, prácticamente están 24 horas en la calle y se encuentran expuestos al tráfico cotidiano, así como a las inclemencias del clima.
Esto, dijo, obliga a las compañías aseguradoras a aplicarles pólizas elevadas, para tratar de protegerse. Precisó que mientras que para un auto particular se encuentran coberturas desde B/.400.00, las del sector transporte oscilan entre los B/.1,300.00 y B/.1,400.00, aparte de que los deducibles también son muy superiores.
Igualmente los plazos para el transporte selectivo son mucho más cortos y sólo reciben 36 meses para pagar, mientras que los particulares tienen 72 meses como mínimo, sobre todo porque los taxis recorren hasta 100 mil kilómetros más por año.
Explicó que si todo esto se combina se puede tener una diferencia razonable en cuanto a las letras y citó como ejemplo que si un particular adquiere un modelo Toyota Tercel, con un abono inicial de B/.500.00 deberá pagar como promedio una letra mensual de B/.200.00 a B/.220.00. Sin embargo si se trata de un taxi, la misma podrá aumentar unos B/.100.00 más.
"Esta es la tasa del mercado para el financiamiento de los taxis y no es un antojo de Econo Finanzas ni de Ricardo Pérez, S.A. y donde quiera que acudan se les cobrará un porcentaje igual o hasta mayor", acotó Flores.
Puntualizó que a pesar de que estos costos parecen elevados, hay que tener en cuenta que en el área del transporte existen muy buenas oportunidades de superación y un taxista puede estar percibiendo unos B/.900.00 ó B/.1,000.00 mensuales, lo que es un salario muy atractivo, que alcanza para cubrir sus responsabilidades.
No obstante, manifestó que mientras más madurez y seriedad demuestren las agrupaciones transportistas y dejen de ocurrir disputas internas, los gremios podrán gozar de mejores financiamientos, así como de otros beneficios.
Pero si por el contrario continúan con luchas intestinas lo único que lograrán es que los entes financieros se atemoricen y dejen de invertir en este sector que tanto necesita esta inyección de capital.
Flores indicó que la relación de Econo Finanzas con SINCOTAPE se inicia cuando este gremio se acercó a la empresa y le planteó un proyecto de transporte selectivo que resultó bastante atractivo para la corporación, desde el punto de vista económico y social, el cual se evaluó y fue aprobado por la junta directiva.
El acuerdo con SINCOTAPE incluía un préstamo de unos B/.7 millones con el que se financió la compra de unos 600 automóviles, cuyo precio se situaba en B/.10,000 por unidad.
Según Flores, Econo Finanzas no tiene ninguna relación directa con los taxistas que se han negado a pagar sus letras, ya que ellos firmaron un acuerdo con el sindicato y este es el encargado de cobrar las letras y remitirlas a la empresa y otras financieras con las que mantiene acuerdos.
Recalcó que aparte de SINCOTAPE la compañía tiene convenios de este tipo desde el principio de las década de los 90 con diversas asociaciones de transportistas como la Unión Nacional de Bases Taxistas (UNBAT), la Cooperativa Radio Taxi Unico y la Cooperativa José María Torrijos de Chiriquí, entre otras organizaciones, las que no tienen ningún tipo de dificultades .