Desde hace tiempo se viene advirtiendo que, independientemente de cual sea el disparador del cambio de la globalización, hacia lo que se denomina tercera etapa "la actual", un factor importante es que Estados Unidos es, por ejemplo, la nación líder por el monto de su deuda.
Más aún, el Departamento de Comercio reportó que el déficit de cuenta corriente en el 2006 fue de $812 mil millones, cifra récord que es similar al Producto Interno Bruto de México, la economía número 14 en el mundo. Todo este dinero debe ser pedido en préstamo.
El punto es que en la actualidad más de la mitad del movimiento económico en el mundo se desarrolla en los ?mercados emergentes? o los dinámicos países en desarrollo. Diariamente, y cada vez con mayor frecuencia, cantidad y volumen, se efectúan transacciones en el mundo en las cuales Estados Unidos nada tiene que ver. ?El mundo se le va de las manos a Estados Unidos?, dicen algunos. Obviamente no es tanto así, aunque sí hay un cambio importante. Estados Unidos importa mucho para el resto del mundo. Solo que pareciera que ahora no lo hace con el peso o dinamismo que importaba antes.
La "desaceleración" en Estados Unidos o en las economías desarrolladas, es poco probable que tenga impacto mayor sobre India, por ejemplo, como sí lo tienen los altos precios del petróleo y de los alimentos, especialmente en la inflación. Además, los denominados ?países emergentes? ya no son financieramente dependientes del Banco Mundial ni del Fondo Monetario Internacional ( FMI ). En el 2006, 104 países crecieron a un ritmo superior al 5 por ciento y muchos de ellos continuaron así en el 2007 y seguirán haciéndolo durante este año. Según Goldman Sachs, sin embargo, Estados Unidos, entre el 2000 y el 2006, tuvo en cambio un bajonazo en su Producto Nacional Bruto (PNB) del 31% al 27,7 %. Hay otros signos que exponen los cambios tectónicos que se están llevando a cabo en la actualidad en el balance global del poder económico. Y como nos ilustra Walker, ?no es que el Oeste está perdiendo el tradicional dominio de sus mercados internos; es que está a la vista el día en que China e India poseerán los dos más grandes mercados de consumidores en el mundo?.
El punto es que la crisis trasciende sus dimensiones económicas y geopolíticas. Por ejemplo, ya no opera el denominado ?Consenso de Washington?. [ Término acuñado en 1989 por John Williamson del Instituto Peterson para la Economía Internacional, de Washington D.C. Establece que el Banco Mundial, el FMI y el Departamento del Tesoro estadounidense exijan disciplina fiscal, reformas impositivas ( más impuestos ) ?competitivas? y determinadas tasas de interés, liberación del comercio e inversiones externas, privatización de empresas estatales, etc.]
Pero ahora, en la "nueva globalización" hay alternativas al citado "consenso" y, como vemos, hay muchas variantes.
La diferencia más importante de cuando Clinton hablaba de "recesión" con respecto a hoy, es que entonces las compañías no estaban investigando suficiente en nuevos equipos y la productividad venía creciendo lentamente desde la década de los 70.