Los líderes del "Civilazo", una protesta impulsada desde el lunes por 60 entidades sociales contra la política económica, aceptaron una oferta del gobierno paraguayo para mejorar tarifas y tributos, concluyeron sus manifestaciones y el lunes empezarán a negociar con el Ejecutivo un plan de reactivación.
La Coordinadora de Gremios y Organizaciones, la principal de 60 organizaciones promotoras de las protestas, dio por cerradas las manifestaciones al comprometerse a "respetar las negociaciones realizadas" con el gobierno, según anunció en un comunicado.
Asimismo dijo que exigirá al gobierno cumplir los compromisos asumidos e informó que desde el lunes empezará a discutir con el gobierno un plan de reactivación económica.
Horas antes González Macchi firmó un segundo decreto de reducción del precio de combustible diesel y rebajó un aumento al precio del agua para desactivar una protesta que llegó a su cuarto día este jueves, con bloqueos de rutas en cinco departamentos.
La resolución del conflicto dejó insatisfechos a algunos dirigentes de las organizaciones convocantes y en varios puntos de asunción y del interior del país camioneros y taximetristas seguían protestando.
Marcelo Petit, uno de los dirigentes insatisfechos, declaró a una emisora de radio que el acuerdo "cayó como un baldazo de agua fría".
"Deberemos elegir bien quiénes serán nuestros representantes ante el gobierno, (...) y que no decidan entre dos personas", dijo.
Héctor Cristaldo, líder la Coordinadora Agrícola y uno de los negociadores, dijo que el próximo paso será sentarse a dialogar con el gobierno a fin de ponerse de acuerdo para reactivar la economía.
El gobierno fijo el precio del lito de diesel en 2,035 guaraníes (0.33 dólares), lo que significa una rebaja de 6.86% luego de un 25% incrementado la semana anterior. Asimismo, se redujo el precio del agua subirá 17% y no 20% como había sido decretado y el gobierno se comprometió a no variar las tarifas hasta fin de año.
El oficialismo también aceptó retirar del proyecto de ajuste fiscal pedido por el FMI cualquier impuesto inmobiliario, a fundaciones o institutos educativos y una proyectada patente automotriz, mientras el Impuesto al Valor Agregado subirá del 10% al 11%, en vez del 12% propuesto. Dijo que en las conversaciones con el gobierno que comenzarán se buscarán acuerdos sobre un presupuesto ajustado a la realidad.