El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció ayer que su Administración impondrá límites salariales a los directivos de las empresas que reciban nuevas ayudas económicas, informan ayer medios estadounidenses.
Citando como fuente a personas que conocen los planes de la Administración, varios diarios estadounidenses aseguran que los directivos tendrán que conformarse con sueldos de 500.000 dólares al año, sólo un 25% más que el del presidente de Estados Unidos, que es de 400.000 dólares.
Si piensan beneficiarse de las ayudas del estado en la próxima fase del rescate económico, tampoco podrán contar con "pluses" salariales, aunque sí cobrarán los dividendos que les correspondan como titulares de acciones en sus propias empresas.
El mismo presidente Obama, acompañado de su secretario de Hacienda estadounidense, Timothy Geither, tiene previsto anunciar estas y otras medidas en la Casa Blanca, según anuncian en los medios de comunicación.