Es más, muchas contienen errores y hasta países que no existen.
Así lo revela un estudio para STEP, una asociación internacional de expertos en planificación de impuesto personal y de herencia, a la que está afiliada Panamá.
El estudio, "Deconstruyendo Listas Negras", encontró que países latinoamericanos y de Europa del Sur utilizan estas listas más que otros.
Richard Hay, presidente del comité de STEP, dijo que el estudio demuestra que las listas negras manejadas por países grandes contra países pequeños son subjetivas e injustas.
"Atacan pequeñas jurisdicciones pero evaden ofender países suficientemente grandes que puedan tomar represalias. Ellas también contradicen el enfoque del terreno de juego parejo ("level playing field") que ahora sigue la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE)", agregó.
Aunque exista una metodología sensata para la evaluación de paraísos fiscales, por la general éstas no están al día, agregó.
Para recompensarlo estudie su actitud, las cosas que más le agrada para poder dárselo cuando lo merece y quitárselo cuando sea necesario.
No sólo cuando se porta mal hay que regañarlo, también cuando se comporta de manera apropiada hay que reforzar su conducta.
Una regla principal para la disciplina es que la mayoría de las veces que recompenses una conducta, su probabilidad aumenta significativamente. Una conducta positiva hay que reforzarla.
Recompensándolo con lo que más le gusta. Para ello, debes haber estudiado al menor para saber qué cosas son las que le agrada. Sentarse y meditar es lo adecuado.
Los refuerzos deben ser de dos tipos: material y social.
Cuando hablamos de tipo social es darle aplausos por parte de la familia, un paseo a la playa o ir al cine.
El material sería la compra de algún muñeco o algún juguete especial.
La psicóloga recomienda la combinación de ambos y paulatinamente, eliminar el material para que sólo se incorpore el social. Lo que obtienes es la adecuada conducta, para entonces no necesitarás lo material porque modificaste la conducta del menor y puedes buscar cambiar o inculcar otra conducta.
La mejor solución para educar a nuestros niños de hoy, a pesar de que no estamos en casa, es aprender a saber educarlos con el poco tiempo que disponemos para hacerlo.