Con más de 3.000 millones de dólares invertidos en equipos informáticos y diversos planes de contingencia, en Brasil no deberían producirse problemas con la llegada del año 2000, según un estudio de la consultora internacional Gaer Group divulgado ayer.
"Brasil está preparado para afrontar el cambio de año. Las empresas y el Gobierno trabajaron bien", asegura Cassio Dreyfuss, director de pesquisas de la firma, que desde agosto de 1998 evalúa los posibles efectos del 2000 en el "gigante suramericano".
El llamado "efecto 2000" es la repercusión en los sistemas informáticos y redes de computadoras causada por un eventual error de lectura del cambio de año, considerando el 2000 como el 1900, lo que motivaría graves problemas.
En Brasil, tanto empresas privadas como esferas oficiales, han invertido más de 3.000 millones de dólares entre 1998 y 1999 para prepararse para recibir sin sobresaltos el año nuevo, según destaca hoy el diario "O Globo".
De acuerdo con el levantamiento de Gartner Group, el bancario ha sido el sector brasileño que mejor se preparó para el "efecto 2000".
Aunque este país, en líneas generales, ofrece garantías debido a las inversiones y los planes de contingencia según la consultora internacional, otra investigación determinó que el sector sanitario brasileño presenta un "alto nivel de riesgo" frente al efecto 2000.
En esta categoría de "alto riesgo", según la coordinación del "Programa A2000", también están los laboratorios clínicos, tanto públicos como privados, debido a que "no se valoró el riesgo de fallo en equipos de análisis controlados por microprocesadores".
En relación con los hospitales públicos brasileños, el peligro está asociado a que es un sector descentralizado, con recursos limitados y verdaderamente complejo, pues entran en juego muchas variables.
En ese nivel de riesgo se cuentan unos 6.000 hospitales públicos en Brasil, cuyas autoridades dan por sentado que las posibilidades de problemas son realmente mínimas.
"El riesgo de error en los sistemas es del 1 ó 2 por ciento. El transporte subterráneo, los hospitales, las hidroeléctricas, las centrales de teléfonos y las refinerías de Petrobras (Petróleos Brasileiros) van a funcionar normalmente", aseguró el coronel Marcos Aurelio de Oliveira.
Este oficial del ejército es el jefe de Operaciones del Estado Mayor de la Defensa y coordinador nacional de la operación que desde el sector castrense se efectúa para afrontar el "efecto 2000".
Citado por "O Globo", Solon Lemos, coordinador del "Programa A2000", de carácter técnico, adelantó que un batallón de 200.000 técnicos y profesionales brasileños estarán de guardia durante la medianoche del próximo 31 de diciembre.
El Ministerio de Defensa de Brasil, por su parte, más que temores por el "efecto 2000", se prepara para afrontar una invasión de piratas informáticos, que ya durante este año han invadido los sitios en Internet de diversos organismos públicos brasileños.
Proveedores brasileños de acceso a Internet también comenzaron a alertar a sus usuarios para que eviten enviar o recibir mensajes por correo electrónico en las últimas horas de este año y en las primeras del 2000, porque se presume que ése será el período en el que actuarán con mayor intensidad los piratas informáticos del país.
La Asociación Nacional de Fabricantes de Productos Electro electrónicos (Eletros) también advirtió de que aquellos equipos comprados con anterioridad a 1993 pueden presentar problemas.
Sin embargo, el Gobierno brasileño ha reiterado que lo esencial es garantizar que no ocurran fallos en servicios como el telefónico y el eléctrico, porque cualquier problema en esas áreas podría desencadenar situaciones de pánico.