A pesar de las incesantes lluvias que hasta ayer caían a lo largo de la República, la producción nacional de arroz del país no corre peligro, debido a que la mayor parte de las plantaciones ya ha sido cosechada, reveló ayer Rodrigo Araúz, presidente de la Federación de Arroceros de Panamá.
El productor explicó, que pese a que las precipitaciones han afectado a cerca de 100 hectáreas de grano en la provincia de Coclé y en la región de Barú, las pérdidas no han sido significativas, porque si se hace una suma global, los daños afectan muy poco las 60 mil hectáreas que constituyen la producción nacional.
Enfatizó que si las lluvias los hubiera sorprendido al inicio de la cosecha, entonces la situación sí hubiera sido preocupante. Sin embargo, señaló que si las mismas no cesan, podrían darse problemas con algunas plagas y hongos, debido a que los niveles de humedad son muy elevados.
Araúz precisó que esta humedad ha provocado que 1999 sea un año donde se han presentado una gran cantidad de enfermedades. No obstante este fenómeno no los tomó por sorpresa, ya que la experiencia les ha demostrado que cada tres o cuatro años se presenta este tipo de situación.
Agregó que hasta el momento se ha cosechado un 80% de la producción nacional, la cual debe rendir alrededor de unos 6 millones de quintales.
El presidente de la Federación de Arroceros de Panamá recalcó que esta cantidad de arroz servirá para cubrir las necesidades de consumo local hasta mediados del próximo años, además quedará una reserva que deberá cubrir un o dos meses adicionales.