Eduardo Valdebenito
Son evidentes los grandes logros que la economía ha venido conquistando en un escenario actual que se ha caracterizado por fuertes oscilaciones en los productos commodities y la volatilidad de algunos mercados futuros que causan fuerte impacto en la determinación de los precios de los alimentos y en materias primas e insumos que utiliza nuestro sistema productivo.
Informe económicos nacionales -de fuentes oficiales y consultoras radicadas Panamá- como extranjeras, en análisis que llevan a cabo organismos como la CEPAL, el Banco Mundial, y algunas calificadoras de riesgo, señalan logros en materia económica y a la vez permiten vislumbrar un desempeño aún mayor basado en los grandes macroproyectos en el sector logístico, turismo, comercio, telecomunicaciones, construcción y exportaciones, que son sectores que marcan en el crecimiento económico.
Otro evento importante a destacar consiste en el auge económico que he podido verificar, por ejemplo; en las provincias centrales se destaca el comercio y algunos servicios conexos a la actividad turística y hotelera. Por otra parte, la minería sostenible en varias regiones promete generar un desarrollo económico nunca antes registrado. En varias giras realizadas al interior de nuestro país, he podido ver por primera vez cierta articulación en el crecimiento. Ante esto sería oportuno que nuestras autoridades pudiesen medir el denominado PIB regional y/o provincial (como en España y Chile) que nos permitiría observar el desempeño de nuestras provincias y de paso planificar mejores políticas y acciones del Estado, en función de un crecimiento económico articulado.